martes, 12 de noviembre de 2013

Loveless #3

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GUION: Brian Azzarello
DIBUJOS: Danijel Zezelj, Werther Dell’Edera
EDITORIAL: Planeta
PVP: 20,00 €


Tomo 168 pgs color, tamaño 17x26 cm. Recopila: Loveless #13-24 USA.

Nuestra historia termina aquí y ahora. Y es definitivo; no hay vuelta atrás, no hay segundas oportunidades. Puedes despedirte, decir adiós y dejar un bonito cadáver, armando algo de escándalo antes de quedar sepultado bajo cuatro metros cúbicos de tierra. Se acaba la aventura de Loveless, prematura pero inevitablemente.

El primer número de esta serie Vertigo podía disfrutarse a través de una descarga legal desde la web oficial de la editorial. No podía esperar a su publicación, atezado gracias al disfrute de un título que fue lanzado para sondear el terreno, El Diablo. El resultado no pudo ser más decepcionante.

La culpa debe recaer sobre los hombros del prolífico Azzarello. Libertad absoluta para una serie centenaria del sello adulto, aquí se proponía unas cotas semejantes. Tras la guerra de la secesión americana, un pueblo perdido de la mano de Dios, Blackwater, tiene muchos cadáveres en el armario, y se respira un ansia de venganza palpable, vapores del riachuelo que da nombre al poblacho. Esa era la premisa que soportaba las entregas previas a ésta.

A estas alturas, ya asumimos la falta de criterio del autor, su nula direccionalidad, su torpeza a la hora de crear unos personajes mínimamente creibles, que se comporten de acuerdo a algo más que dos líneas de carácter psicológico básico. Esperamos, de algún modo, que se produzca el milagro de la inspiración que tanto talento debe acumular el artista. Yo sigo esperando, de hecho.

Parte del pecado lo comparten también los dibujantes, empecinados en demostrar la belleza de la fealdad, mediante el sistema de pintarlo todo del modo más feo posible, esperando que el editor capte la belleza inherente de los fajos de billetes. En otras colecciones afines parece funcionar, como es el caso de Scalped, o Greek Street, pero no olvidan aportar calidad a su trabajo.

Así pues, Zezelj merece su parte del castigo. Su dibujo es más feo que pegar a un padre con un calcetín sudado, y su arte sirve poco más que para confundir al sufrido lector, ya aturdido y desorientado con una trama desquiciante. Dell’Edera parece mejor, en comparación, hasta que los plazos de entrega se le echan encima, y es entonces cuando demuestra los motivos por los que fue seleccionado en un principio: no sabe dibujar.

Se acabó lo que se daba, como íbamos diciendo cuando inicié la reseña. Al menos los chicos de Planeta se han esforzado en incluir el material disponible, para evitar el desconsuelo de los lectores raros, que alguno hay. Eso nos ha permitido asistir a la conclusión de la historia, algo francamente impactante. Era necesario estropear el camino para presentar un final decente?


Valoración: 3/10


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Sebastian O

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GUION: Grant Morrison
DIBUJOS: Steve Yeowell
EDITORIAL: Planeta
PVP: 7,95 €


Prestigio 80 págs color, tamaño 17x26 cm.

Hace mucho tiempo, en algún lugar de los USA, unos pretenciosos británicos habían hecho su segundo desembarco, dispuestos a reorganizar el mundillo de los cómics. Así, mientras Gaiman hacía historia finiquitando su serie estrella, Delano se las veia con Buddy Baker, y Ennis simpatizaba con el capullo de la gabardina, el bueno de Grant Morrison contribuia en el desarrollo del sello Vertigo a su manera.

Nos encontramos con un guionista que ya ha dejado atrás Arkham Asylum, la novela gráfica más vendida en sus tiempos. Concretamente, ha concluido de manera reciente su etapa al frente de la Doom Patrol, en mi opinión su mejor trabajo. Ahora una tal Rachel Pollack sigue torpemente sus pasos en la colección, y nuestro amigo anda un tanto desubicado. Falta todavía mucho tiempo para Los Invisibles, Matrix, y Superman All Star; pero esa es otra historia, donde será otro Morrison el que encontraremos. Ahora, tenemos a un aspirante a genio atado, pero con la correa demasiado larga.

Así surge Sebastian O. Un dandi, obligado a ser más exquisito que aquéllos que lo rodean, destinado a opacar la gloria del mundo; todas las cosas deben verse insípidas ante su luminosidad. Una trama estrambótica en un reino británico surgido de los desvaríos de una noche con demasiado alcohol y sucio sexo en abundancia. Unos personajes disfuncionales, inspirados en una etapa concluyente de la mencionada patrulla condenada. Puro Morrison (al menos, el de entonces).

Yeowell, compañero habitual, completa el duo calavera. Tenía mucho que aprender, es evidente, y pocas semejanzas hallamos con el artista que sabría evolucionar. Y aunque el camino de ambos autores discurría en paralelo, poca conformidad se reveló con el tiempo, auténtico juez estricto de esta obra.

Lo he pasado bien con esta lectura, mejor de lo esperado. Me pliego al buen hacer de la editorial, aunque sea por el asunto de recuperar material a precio indiscriminado. Soy de los que se dejan tomar el pelo.


Valoración: 7/10


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36-39 Malos Tiempos #4

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GUION Y DIBUJOS: Carlos Giménez
EDITORIAL: Glenat
PVP: 15,00 €


Álbum 64 pgs b/n, tapa dura, tamaño 24x33 cm. Serie completa en 4 volúmenes.

Cuarta y última entrega de esta serie de episodios nacionales, visión intimista y personal sobre el denostado pueblo durante la Guerra Civil Española, de unos de los mejores autores de nuestro país, un tal Carlos Giménez, propuesto por su obra para recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Casi nada.

A lo largo de los tres álbumes previos, hemos asistido a una revisión del conflicto alejada de las trincheras, los héroes y las estrategias o tácticas militares. Hemos centrado nuestra atención en la ciudad de Madrid, uno de los últimos baluartes republicanos, donde sobrevivían unos ciudadanos ajenos a los tejemanejes políticos y castrenses, pero no a la hambruna, y la pobreza.

En esta ocasión, asistimos al final del conflicto armado, tras la rendición incondicional de los últimos defensores de la libertad, a manos de un hombrecillo vil y poderoso, rencoroso y artero, que dirigiría los destinos de nuestro país por décadas. Los habitantes de la capital ya se resignan al principio de la posguerra, el inicio de persecuciones, atropellos y fusilamientos dirigidos a purgar el país de indeseables elementos.

Sigue nuestra atención centrada en Marcelino, un buen hombre empeñado en sacar a su familia adelante. Su esposa, una mujer de armas tomar, quien no pierde los anillos a la hora de admitir su inmisericorde situación, y plegarse ante la voluntad de los que ahora mandan en el cotarro. Y por supuesto, Marcelinito, el pequeño de la humilde familia, inocente visión del pequeño infierno en el que conviven a diario.

Giménez recupera así la mejor intención narrativa, centrando los eventos acaecidos en la nación, integrándolos en el pueblo humilde, el ciudadano de a pie, el auténtico perjudicado de cualquier hostilidad. Sirviéndose de pequeños relatos, breves capítulos en sus vidas, nos ayuda a configurar una visión completista y real de una comunidad derrotada, afligida, y temerosa.

Cierro así el último ejemplar de una serie brillante, referencia obligada, en lo sucesivo, a la comprensión de lo acaecido aquellos aciagos años, en una España que insiste en no abrir los ojos, por vergüenza más que por melancolía.


J. Allen – Entonces, no es posible ninguna tregua, ninguna avenencia?
Franco – No, decididamente no. Nosotros estamos luchando por España. Ellos luchan contra España. Seguiremos adelante a cualquier precio.
J. Allen – Pero, tendrá usted que fusilar a media España.
Él movió su cabeza, sonrió y luego, mirándome fijamente, concluyó:
Franco – He dicho a cualquier precio.

Entrevista con el General Franco, por Jay Allen. Chicago Tribune, 28 julio 1936.



Valoración: 7,5/10

Saltando al vacío


GUION Y DIBUJOS: Man
EDITORIAL: Glenat
PVP: 12,00 € c/u, con lo que la tienes completa por 60 eurazos; una ganga, de verdad.


El aire es frío, pero aun así el cuerpo me arde. No hay nadie alrededor, estoy solo.
Frente a mí, el abismo, y junto a él, el miedo.
Porque aunque no es el primer abismo al que me encaro, sí es el más grande y oscuro.
Cojo aire y aprieto los dientes.
Un primer paso y otro y cada uno más fuerte, más rápido.
Y otro más, y otro.
Ya no hay marcha atrás.
El miedo se convierte en rabia. El abismo se planta ante mí y el resto desaparece.
Entonces, el último paso. El suelo ya no está bajo mis pies. Ya nada depende de mí,
Puedo caer en la oscuridad o llegar al otro lado, al siguiente paso,
que me conducirá al siguiente abismo.
Pero ahora sólo vuelo, ya no importa nada más.



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Esta es la historia de Raúl, Luna, y Edu, tres chavales post adolescentes, tres amigos, de esos que dan la cara por tí, que siempre están al alcance de la mano, que te definen de cierta manera. De esos que, cuando faltan, dejan un hueco imposible de rellenar.

Se da la circunstancia que tienen un hobby en común, una actividad que comparten, como un modo de vida. Se trata de algo llamado parkour, que se resume en ir dando brincos por los tejados de las ciudades, si te sirve una mala definición al uso. Se hizo popular entre los foráneos tras el estreno de la peli Yamakasi, de triste recuerdo cinéfilo. Por supuesto, se trata de algo mucho más intenso, que requiere ser vivido desde cerca; pasear la vista por las páginas de estos ejemplares ayuda a hacerse una idea.

Gracias a esta improductiva actividad, el autor logra transmitir, siempre que se le antoja, profundos sentimientos y hondas pasiones. Corren, saltan, esquivan y se lanzan una y otra vez a un incierto vacío, depurando la mente de pensamientos, compartiendo algo tremendamente personal, íntimo, envidiable para cualquiera ajeno al círculo.

No todo van a ser carreras e inciertas apuestas al funesto destino. La trama incorpora roces y diferencias en esa platónica hermandad, nada que la auténtica amistad no pueda limar. Y algo de mala sangre, malas intenciones, y malas compañías, todo para justificar una trepidante secuencia tras otra de acción singular. Un mal paso te puede llevar a una caída segura, en las azoteas y en la metáfora que implica la historia.

Man, también conocido en círculos algo más íntimos como Manuel Carot, desglosa una magnífica madeja repleta de aventuras, emociones, amor, amistad, compañerismo, fraternidad, traición, venganza, pasión, y perros.

No trabaja solo. Para los colores, capas y capas, cuenta con la colaboración de Ego. De todos modos, retoca el material escaneado y coloreado, para darles esos últimos detalles que hacen de sus páginas una delicia.

He disfrutado siguiendo las peripecias de nuestro trío rebelde y carismático. Por desgracia, la conclusión me ha decepcionado por exceso de glucosa, y cierta tendencia a dibujar un emoticono sonriente al final del trayecto. De todos modos, agradezco al autor el esfuerzo de convertir los paisajes de la ciudad, reconocibles para cualquier barcelonauta, en un fondo de viñeta, hermoso pero no protagonista, para no desviar la atención hacia una triste representación panorámica publicitaria.


Valoración: 8/10


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The Boys #4

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GUION: Garth Ennis
DIBUJOS: Darick Robertson
EDITORIAL: Norma
PVP: 16,00 €


Tomo 192 pgs color, tamaño 17x26 cm. Recopila The Boys #23-30 USA.

Continúa la revisión profunda y gamberra del maestro del despotismo, Garth Ennis, sobre uno de los pilares del noveno arte, y por consiguiente, de la subcultura popular de occidente el último siglo: el género de los superhéroes.

No es la primera vez que le mete mano a la dudosa moral de los tipos con mallas y capa. Cuando leí The Pro, no podía creer que eso pudiera plasmarse en un tebeo. Se trata de romper barreras, provocar, y limpiarse el culo con las críticas.

En esta colección, no obstante, el autor va en ralentí. Tiene intención de contar una serie de cosas, y hacerlo con tiempo y propósito. Por ello, debe evitar que su propia creación se vuelva contra sí mismo, y atenúa el impacto. Con ello logra prolongar el efecto, más sostenido, menos brutal, de su visión particular sobre el autoritarismo propio de los supertipos.

Llega esta cuarta entrega en España, sobrepasando el ecuador de lo que pretende ser el conjunto de la obra. Y lo hace despotricando contra esos personajes mutados que, bajo el auspicio de su líder tribal, forman una congregación estanca y sodomita. En una clara reinterpretación de los hombres de Xavier, educados desde niños en una escuela por él dirigida y orquestada, ocultando en su seno innumerables perversiones y libertinajes.

El tratamiento es, no obstante, acomodado, disculpándose incluso por destapar las obscenidades propias del sistema, con respeto y cuidado, lo que acentúa más el resultado. Más alejado que nunca del Marshal Law de Mills y O’Neil, y sin embargo, tan cerca.

El dibujo de Robertson es particularmente agradecido, escaseando los momentos de estrés profesional, tan habituales aquí como en Transmetropolitan. Alguien debería organizar su tiempo, aunque en esta ocasión se ha portado.

Puede que nos encontremos, efectivamente, ante uno de esos trabajos que sirven de pauta para referencias lectoras futuras. Junto con El Uno de Veitch, o el Supreme Power de Strac, aun lejos del Miracleman de Moore, nos enfrentamos al lado más oscuro de los héroes, y lo hacemos con hambre.


Valoración: 7,5/10

Rosalie Blum #1

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GUION Y DIBUJOS: Camille Jourdy
EDITORIAL: La Cúpula
PVP: 18,00 €


Tomo tapa blanda. 128 pgs color. 17 x 24 cm.

Con este primer álbum, Una sensación conocida, se inicia lo que Camille Jourdy ha planteado como una trilogía, que pronto estará totalmente disponible en tu librería habitual. Sin embargo, se trata de algo más que una primera parte, o un primer tercio. Lo identifico, más bien, como un buen producto independiente, que de manera inevitable se revelará excelente cuando el cuadro esté completo.

Vincent es un treintañero con una vida triste, monótona, que él mismo se apresta a admitir ridícula, patética, y deprimente; no es para tanto, desde luego. Ejerce en una peluquería de su propiedad, herencia paterna, y vive sin pagar alquiler bajo el amparo de su anciana y estrafalaria madre. Su vida dará un vuelco imposible cuando el azar le presente a Rosalie Blum.

El auténtico acierto de la autora es presentar la cotidianeidad con minucia, a veces con enfermizo detalle, para ralentizar un ritmo ya de por sí pausado, y presentar tal cual la vida con nitidez, simplicidad y realismo agradecido. Convertir en obsesión una partícula de libertad, destapar el parche que anestesia los sentidos, y nos impide atestiguar nuestro paso por la vida.

Debemos entender esta entrega como una parte de algo mucho mayor, en cierto modo desvelado por la inevitabilidad editorial. Dos protagonistas esperan entre bastidores: por un lado, la propia Rosalie, desplazado centro neurálgico de esta narración. Por otro lado, una tal Aude, quien se deja arrastrar por la vida, y cuya presencia es solamente, de momento, humo, un fantasma, un ser apenas presencial.

Cuando las motivaciones e interrelaciones psicológicas sean evidentes, advertiremos el auténtico fondo dramático de la historia. De momento, me conformo con el infantilismo que, de modo inocente, envuelve la vida de nuestro regalado protagonista, protagonista activo y pasivo de su propia historia, y la de otros elementos.


Valoración: 7/10


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Kwaidan

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GUION Y DIBUJOS: Jung, Jee-Yun
EDITORIAL: Planeta
PVP: 13,95 €


Album pequeño formato 144 pgs color, tapa dura, tamaño 17x24,5 cm.

Jung es un artista de origen coreano, nacido Jung Sik Jun, quien adoptó el nombre de Jung Henin ya en tierras belgas. Característico de su estilo es la sabia conjugación de elementos orientales, oriundos o no de su tierra natal, y el aprendizaje europeista que disfrutó en sus muchos años de mecenazgo, ya en la escuela belga.

Esta obra apuesta descaradamente por la arriesgada pero interesante fusión de mundos; para ello, solamente hace falta comprobar la sinopsis de la misma, a la que aplicaremos técnicas y tendencias del país europeo.

En la Edad Media japonesa, conocida allí por ser foro de samuráis con katana, se inicia la fantasmagórica leyenda en torno a una joven presumida, desfigurada por su envidiosa hermana, rival en el amor de un valeroso guerrero. La inmortalidad que adquirirán los protagonistas, aun en otro mundo, tendrá que ver con el lago vecino donde segaron sus vidas los enamorados.

Pero ha pasado mucho tiempo, y la hermosa doncella procura reencarnarse en una cría, a pesar de su hermana y fatal enemiga; con ello, se provoca el nacimiento de una niña sin rostro, perseguida desde entonces con tal anomalía. La niña, Kwaidan, crecerá, y se convertirá en una mujer en busca de su destino.

En esta ocasión, sin embargo, y muy a nuestro pesar, la historia no lleva a ninguna parte. No alcanza a introducirnos en el quid de la propuesta, no nos sentimos partícipes ni de la leyenda, ni de la mitología propia del país oriental. Un poso del tradicionario popular japonés, donde esperamos ver aparecer a un conejo con espada, tal es el ímpetu con el que trata ese punto de vista tan lejano y tan forzado.

Ignoro en qué medida la participación de la esposa de Jung, Jee-Yun, equilibra la difícil balanza de intereses propios o ajenos, el matrimonio entre arte oriental y occidental. En cualquier caso, no es ahí donde falla este cómic; donde no logra atinar es en la interacción con el lector, la intimidad que pide una historia de estas característica. Empresa fallida.


Valoración: 4/10


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Las Serpientes Ciegas

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GUION: Felipe Hernández Cava
DIBUJOS: Bartolomé Seguí
EDITORIAL: BD Banda
PVP: 16,00 €


Álbum 72 pgs a color, tapa dura, tamaño 24 x 32 cm.

Tiempo hacía que tenía pendiente esta lectura. Encumbrada a las más altas cotas de reconocimiento, gracias a premios y condecoraciones de la más alta alcurnia, llamaba una y otra vez a mi puerta de obligadas lecciones. Un álbum galardonado con el premio del Saló, o el Premio Internacional del Cómic, tiene que ser, por lo menos, una obra excelente. Un primor, como mínimo, algo cercano a una obra maestra.

A menudo, sucede que albergo esperanzas huecas, nacidas por una predisposición natural, después de que un trabajo se me presente envuelto en papel de estraza, y una recomendación de las más altas esferas. Es entonces cuando, en caso de no cumplirse las mínimas expectativas, el batacazo de la decepción resulta más tremendo, por inesperado. Ya debería haber aprendido la lección, pero este cómic me devuelve a la realidad.

No se trata, sin embargo, de una obra de calidad menor, se me entiende. Hernández Cava sintetiza la madre de dos mundos en sus páginas. Por un lado, NY, la capital del mundo en pañales, enfrentándose al que será su rival por décadas con unos métodos que rayan el infantilismo. Por otro lado, el aspecto más pueril y descuidado de la que fue la última guerra romántica, donde se enfrentaron la libertad revolucionaria, y el autoritarismo infame.

Ninguno de ambos aspectos retratados con acierto. Lo hace con cariño, con esmero, pero pasa por alto tantos elementos al alcance de la mano, que obtiene un producto ligero, sin profundidad, sin intensidad.

Nos quedamos con el arte de Seguí, con el uso monocorde de la viñeta, pero imaginativo a la hora de regalar cromacidad a su dibujo. Poco interés puede tener su aportación a unos personajes demasiado planos, pero se le concede el mérito de manejarse en el entorno, sobretodo el urbano.

Excesivo regocijo ha despertado esta obra en la crítica, por lo que se amplia esa vasta inmensidad que me separa del criterio artístico convencional. Dado que el batacazo es de envergadura, y todavía escuece, esperaré a la opinión de otro pammhgero antes de lanzarme a la lectura del próximo flamante ganador de un premio similar, gracias.


Valoración: 4/10


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El gran poder del Chninkel

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GUION: Jean Van Hamme
DIBUJOS: Grzegorz Rosinski
EDITORIAL: Norma
PVP: 14,00 €


Álbum 152 pgs b/n, tapa blanda, tamaño 22,5x30 cm. Col. B/N Nº 15.

Desde tiempo inmemorial, tres entidades inmortales se han enfrentado en el campo de batalla, usando sus despiadados ejércitos como peones de su cruento conflicto. Una hermosa mujer con medio rostro oculto tras una máscara; un grotesco pallaso enterrado bajo litros de perfumes y esencias; y un poderoso guerrero fornido con una colosal armadura. De manera periódica, bañan la tierra con la sangre de las víctimas de la ira.

El Creador, bajo la forma de un monolito, harto de la situación, insta el fin de las hostilidades, para lo que se sirve de un inocente e inofensivo chninkel. Esta es una raza de humanoides diminutos, utilizados habitualmente como esclavos o alimento. J’on es el infeliz señalado para la tarea pacificadora, y tendrá que vérselas con peludas bestias feroces, una estrafalaria profetisa, y multitud de avatares que le saldrán al paso, antes de poner fin a su aventura.

Van Hamme firma este dulce cuento de hadas, aderezado con extrañas y entrañables criaturas surgidas de su fértil imaginación. Tras un comienzo pánfilo, que pocos aciertos presagia, se retuerce lo suficiente para albergar una fábula ciertamente original, continente de suficientes lindezas para justificación del conjunto.

Con un dibujante como Rosinski implicado en el proyecto, necesariamente el álbum adquiere los matices y señales que el artista impregna en la viñeta. Rostros y expresiones lejos de los límites de la austeridad, no son óbice para un mundo plagado de criaturas poco convencionales, para una trama alejada de los cánones, incluso, del habitual género fantástico.

Los autores de Thorgal se descuelgan con un trabajo insuficiente, pero entramado con la calidad justa para asentarse en un marco de irreal autenticidad. Son capaces de hacerlo mucho mejor, de escapar de moralejas resabidas, de servirse del color para acentuar matices y limar asperezas. En cualquier caso, supone una sorpresa, por tratarse de un producto alejado de la época en la que abundaban las ideas más descabelladas y liberales a la hora de completar un álbum.

Daar no es más que un grano de arena en el universo, bonito. Y el universo entero no es más que una polvareda ínfima en una inmensidad de dimensiones múltiples que desbordan el entendimiento de los mismos dioses.


Valoración: 5,5/10


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Shitaro

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GUION Y DIBUJOS: Senno Knife
EDITORIAL: Mangaline
PVP: 12,00 €


Edición original: Shitaro Kun Vol. 1 y 2 JAP. Fecha de edición: noviembre de 2005.

En este mundo, hay que hacer de todo. Hay que tener una mente abierta, un espíritu sin prejuicios, para acometer nuevas experiencias sin valoraciones predeterminadas. Sólo así un hombre está preparado para tropezar, una y otra vez, con la misma piedra, llámese mutantes, Liefeld, o manga de terror.

Qué tenemos aquí? Pues un cómic japonés, compendio de una docena de historias con un denominador común: provocar cierta repulsión bajo un manto de acre sentido del humor. Y no puedo negar que logra sus pretensiones.

El protagonista de casi todas las historias, aunque de manera un tanto subversiva, es un grotesco crío nipón, cuyo nombre da título al ejemplar. Es el monstruito dibujado en portada, con el kanji de muerte en la gorra. Enternecedor.

Este esperpento es el encargado de enlazar con las auténticas estrellas del manga: jovencitas adolescentes, escolares con uniforme de talle corto, todas muy delgaditas, con unos modelitos muy majos, y un esteticién clónico, para ahorrar en detalles. Serán partícipes y testigos de torturas, asesinatos, decapitaciones, desmembramientos y despedazamientos. Se enfrentarán o huirán de monstruos, fantasmas, demonios y otras terroríficas criaturas, para nuestro regocijo allá en el sofá del salón.

Senno Knife firma esta opereta de humor negro concentrado. Qué clase de nombre es ese? Pues un seudónimo, por supuesto; no puede arriesgarse a ser identificado en público. Si algo he aprendido de él, es que no hace falta saber dibujar, para ilustrar un manga. Basta con fotocopiar hasta la saciedad un modelo de jovencita afín al lector medio oriental, u occidental subido de hormonas.

Lejos de inducir la aversión que nos ha acostumbrado MPD Psycho, encontramos en este producto un buen ejemplo de fantochada capaz de provocar no pocas risas. Un mal entendido sentido del buen gusto, y un macabro humor, es todo lo que se necesita para pasar un buen rato con este manga. Pero no esperen nada más.


Valoración: 3,5/10


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Calvin & Hobbes #1. En todas partes hay tesoros

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GUION Y DIBUJOS: Bill Watterson
EDITORIAL: Ediciones B
PVP: 17,95 €


Álbum 168 pgs en b/n, tapa dura, formato apaisado, tamaño 29,5x22 cm. Recopilación de tiras diarias y planchas dominicales a color de Calvin y Hobbes en una edición especial en tapa dura.

Se podría decir que no soy muy dado a las tiras cómicas, pero estaría engañándome a mí mismo, y al respetable. Efectivamente, hubo un tiempo en el que repudiaba del perro en la caseta, y la repelente cría argentina que odiaba la sopa. Pero entonces, me sorprendí con Mutts, me interesé en Zits, y me maravillé con Macanudo. Había llegado el momento de recuperar un clásico imprescindible: el crío con el tigre de peluche animado.

Calvin es un crío de difícil trato social, con unos padres cultos y estirados, y mucha, mucha imaginación. Tanto es así que, cuando nadie mira, su muñeco de peluche, un tigre anaranjado, cobra vida y se relaciona con el entorno. Todo un milagro.

Entonces, las conversaciones que mantiene el niño con la mascota, no dejan de ser introspecciones, razonamientos personales de una profundidad sorprendente. Eso, o realmente habita una entidad en el envoltorio de trapo, que únicamente una personalidad enferma de neurosis es capaz de interpretar.

Son las inteligentes diátribas que mantienen Calvin y Hobbes las que proporcionan frescura y vitalidad a estas páginas, fundamento importante de nuestra cultura comiquera, algo que debemos agradecer a su creador.

Si algo caracteriza a Bill Watterson, es el cariño que prodiga a su creación, hasta el punto de conservar su inocencia a pesar de posibles compensaciones. Al parecer, en algún momento optó por retirarse del circuito, apartarse a un lado; eso sí, se aseguró primero de preservar la caracterización de sus criaturas en los límites de la viñeta, sin prostituirlas a cambio de mercadotecnia y dividendos.

Agradezco la posibilidad de participar en las simpáticas situaciones que comparten ambos protagonistas, y pondré empeño en completar tan difícil colección, para disfrutar de una obra, ahora sí, completa, disponible, y asequible.


Valoración: 7/10


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La Tierra Negra

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GUION Y DIBUJOS: Luís Durán
EDITORIAL: De Ponent
PVP: 12,00 €


Álbum tapa blanda, 72 pgs b/n y grises, tamaño 19x27 cm.

Desde hace mucho, mucho tiempo, Luís Durán construye la que será la obra de su vida, la que perdurará y sobrevivirá sus propias pretensiones. Y no lo hace bajo la tutela de un solo título; el auténtico desafío lo constituye que edifica el que será su mayor logro, en todas y cada una de las páginas que nos regala.

Con su particular estilo, con un punto de vista muy íntimo, explora distintos tipos de magia, de comprensión de la naturaleza, del mundo, la vida, y lo que contienen. Si se me permite, voy a revisar sus últimos títulos, los que recuerdo haber leido en estos años. Algebra, revisión de figuras y matemáticas en la magia druida. Caminando por las colinas de arena, una tradición tan ancestral y respetuosa como la de los indios nativos americanos. Volátil, o unos niños pródigos en el lenguaje de los símbolos. El mago descalzo, una fábula representativa de la inocencia perdida. Podría continuar, pero no se trata de hacer un monográfico aquí y ahora.

En esta ocasión, otra pieza del inmenso puzzle encuentra su lugar correspondiente. Un reputado y distinguido sabio, conocedor y manipulador de los elementos, busca con denuedo dónde ser útil con sus conocimientos y su talento, y emplearlos, así como alimentarlos convenientemente con la experiencia. Su identidad nos será revelada en su momento, y en el trayecto, sabremos algo más sobre la alquimia y la condición humana, que no es poco.

Fácil es recriminarle su feo estilo artístico, cercano al simbolismo de Picasso o a la cristalera de una catedral. Apto para un cómic? Resulta cuanto menos apropiado a su obra, y distinguible en cuanto a la miriada de autores de nuestro mundo, lo que no es poco.

Cuando, dentro de unos años, arqueólogos de las artes indaguen sobre los originales de Durán, en busca de las diferencias que apunten a la existencia de Dios, o la inexistencia del Diablo, espero encontrarme yo en dicha comisión, y poder preguntar personalmente al autor sobre sus motivaciones, sus intereses, y los ocultos deseos que impregnan sus páginas, y guían sus manos.


Valoración: 6/10


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La Dama de las Nieves

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GUION Y DIBUJOS: CLAMP
EDITORIAL: Norma
PVP: 9,00 €


Tomo 128 pgs b/n (las 8 primeras a color), con sobrecubierta, tamaño 14,7 x 21 cm. Sentido de lectura japonés. Número único. Título original: Shirahime-Syo.

Hace algún tiempo creía, iluso de mí, que CLAMP era el nombre de algún ilustre dibujante erótico japonés (no que el tipo fuera erótico, más bien sus ilustraciones). No fue hasta hace relativamente poco que descubrí que, bajo esas siglas, se escondía un grupo de chicas, (o mujeres, o señoras, o no), dedicadas al asunto de realizar cómic japonés.

Una de sus particularidades es su obsesión enfermiza a no ser retratadas. Desconozco si son dos tipas, o toda una congregación, pero son reticentes en grado sumo a abandonar su país natal. No hace mucho, en un evento internacional de renombre, ignoro si en Barcelona, Angouleme, o San Diego, las chicas se dignaron a ser entrevistadas, eso sí, bajo asfixiantes condiciones y reglas que prohibían cualquier acercamiento entre las autoras, y su público, a través de periodistas. Ahora entiendo todo ello como un modo de atraer la atención hacia su persona, alejándola de su obra, francamente inválida.

Poco material dispongo para ejercer juicios de valor, y por ello he apostado por este ejemplo en particular; en algún punto debo arrancar. Más me hubiera valido lanzar el dinero directamente por el fregadero, visto los resultados. Intentaré ser coherente, por el bien de la crítica constructiva.

La Dama de las Nieves hace referencia a esa legendaria personalización de la estación blanca, en una bella pero letal doncella de hermosura sin par. Incide en que, tal vez, los copos de nieve son sus lágrimas, qué romántico. Vamos a escribir tres relatos en torno a esa bonita leyenda.

El primero, El Colmillo del Lobo, ya huele cuando una chica se lanza a la aventura, a una nevada montaña, en minifalda. Mantiene una tórrida relación con un grande y masculino lobo, en el interior de una cálida caverna. Aparte del punto erótico y la evidente referencia zoófila, una fábula torpemente elaborada.

El segundo, La Flor de Hielo, se resume como una bienintencionada historia de amor eterno, resuelta con el siempre útil recurso nipón del suicidio adolescente. Patrocinado por el Ministerio de Cultura.

El tercero y último relato, obviando prólogo y epílogo, lleva por título Las dos garzas. Más elaborada la muleta artística, para ocultar una vacía historia de, por supuesto, amor juvenil.

Si todo el material elaborado por esta componenda es igual de irritante, tengan por seguro que nunca me verán con un manga de estas CLAMP en el metro, a no ser que necesite con urgencia material de deshecho en el vagón de residuos fecales.


Valoración: 2/10


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Belladona

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GUION: Ange
DIBUJOS: Pierre Alary
EDITORIAL: Dibbuks
PVP: 16,90 €


Tomo 144 pgs color, tapa blanda, tamaño 17x24 cm. Publicado en Francia por Soleil, donde es uno de sus títulos más destacables.

Aquí tenemos entre manos otro ejemplo de cómic europeo, inspirado en las interminables fuentes de inspiración que suponen el género de la capa y la espada. Caballerosidad y duelos de esgrima, saltos a través de los tejados de una decadente capital parisina, un rey de los franceses, y un rey de los mendigos.

En el mundillo del cómic, la temática ha sido ya convenientemente explotada. La Mazmorra Amanecer sorprendió con un punto de vista original donde los haya, pero aparcado a un lado. El Escorpión atinó con una trama más o menos compleja, pero explotando todos los condicionantes habidos y por haber. Incluso De Capa y Colmillos, innovando con un dudoso sentido del humor, y el uso discriminado de personajes antropomórficos, siempre tan práctico.

La incorporación de este título, Belladona, es la protagonista, una joven. De pasado misterioso, pero involucrada en el aprendizaje de técnicas de combate exóticas en la India, forma parte de un comprometido contubernio para defender la vida del rey Luis ante las continuas amenazas de muerte.

Ange construye una complicada trama, forzada en algunos extremos, algo necesario para encajar un personaje algo anacrónico para el entorno. Su mayor defecto, no saber manejar las herramientas que proporciona el medio para narrar su historia. El cómic, con su infinito potencial, debe ser convenientemente explotado; intentar traducir un buen planteamiento literario o cinematográfico a este medio, requiere cierta adaptabilidad, y el guionista peca de torpeza con su esfuerzo.

Alary es el encargado de ilustrar la historia, con cierta tendencia al cartoon, pero con graves deficiencias en el acabado. Marini puede ser o no del agrado de los lectores, pero se le reconoce una portentosa técnica, y un espectacular e impactante trabajo. Nada de eso hay en este cómic, más al contrario: paisajes difuminados, fondos inacabados, turbio decorado para enmarcar una trama que requiere más perspectiva.

Lejos de ser el maravilloso producto que nos prometen, tampoco cae en la indiferencia, gracias a una conclusión intrépida, con ritmo y con sorpresa. No puede equilibrar, sin embargo, el hecho de contar con personalidades poco creibles, y actitudes que nunca se deciden a razonar, que suceden a pesar de la lógica de la trama. Triste traspiés.


Valoración: 4,5/10


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Encender una hoguera

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GUION Y DIBUJOS: Chabouté
EDITORIAL: Norma
PVP: 16,00 €


Álbum tapa dura. 64 pgs b/n. 23 x 30 cm.

A finales del siglo XIX, en plena crisis (...), muchos hombres intrépidos y aventureros arriesgaron sus vidas al encuentro de yacimientos auríferos. La fiebre del oro, en plena efervescencia, afectaba ahora a las tierras norteñas del Canadá, tan cerca de Alaska y el Círculo Polar Ártico que da grima. Es entonces cuando tiene lugar el hecho aquí narrado.

El protagonista es un hombre curtido, adusto, empeñado en recorrer los kilómetros que lo separan del campamento base sin más compañía que un chucho fiel. Para lograr su ínfima victoria, deberá enfrentar temperaturas que alcanzan los 45º, los 60º, los 70º centígrados, obviamente bajo cero. El fracaso, sobra decirlo, es la muerte.

El logro de Chabouté es mostrarnos un infierno blanco, donde cielo y tierra se confunden en un infinito nevado, una nada absoluto. Sin movimiento, sin cambio, inmutable; ningún sonido, más allá del producido por el hombre dejando una huella efímera en la nieve.

En contraposición, el fuego, la llama, única fuente de vida, único reposo, cálido abrazo y esperanza del aventurero. Logrará el hombre vencer en su enfrentamiento cotidiano contra la Naturaleza, y su cruel mordiente?

La obra es una adaptación de un cuento de Jack London, también conocido como “el monotemático”. Le dijeron: tú escribe sobre lo que sepas. Y se tomó el consejo al pie de la letra. De hecho, si no hubiera fallecido, seguiría con un lápiz en la mano, narrando experiencias propias y cercanas sobre papel.

La miopía temática del escritor limita la acción del cómic, pero presenta un inmaculado lienzo donde expresar desesperación frente esperanza, constancia frente abandono, luciendo como herramientas las manos enguantadas y el aliento gélido. Solamente un avezado autor puede extraer oro de tan magra fuente, y al menos en esta ocasión, el esfuerzo es exitoso.


Valoración: 6,5/10


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La Torre Oscura. El Hechicero


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GUION: Robin Furth
DIBUJOS: Richard Isanove
EDITORIAL: Panini
PVP: 3,50 €


Edición original: Stephen King’s Dark Tower: Sorcerer Nº 1 USA. Fecha de edición: enero de 2010.

Fiel a mi propósito de reseñar toda la adaptación de La Torre Oscura, de Stephen King, en el formato que tanto cariño profesamos, me compro este número especial, dispuesto a encontrar poco o nada de la trama principal. Todo lo contrario, pues nos cuentan exactamente eso, lo que ya conocemos. Vamos al trapo.

Le dan la posibilidad, a la entusiasta Robin Furth, de escribir un suplemento especial a la obra que tanta dedicación y tiempo invierte. El centro neurálgico del mismo, un personaje a la par misterioso e interesante, que debería despertar en nuestro interior algo más que cierto resquemor. Se trata del mago, el nigromante, el hechicero Marten Broadcloak.

Un acierto pausar, y fijar la atención a tan siniestro carácter. Debéis saber que su nacimiento es anterior al del propio Roland; así pues, anterior a La Torre, anterior a la obra de King, cuando fumaba canutos (más canutos, quiero decir). Como suele suceder con la obra del autor, es además un recurso recurrente, la fuente del caos en más de una novela del mismo: era el insufrible Flagg de Los ojos del dragón, a quien todavía dan caza en Casa Negra, y el oportunista malvado que hace estragos en Apocalipsis.

Para darle vida, proporcionar las dos dimensiones que requiere el medio, la guionista roba una frase aquí, una cita allá. Acierta otorgándole la voz de Crowley, tan lapidaria y profética como temible. Pero aquí se acaban sus iniciativas acertadas.

En cierto modo, el Pomelo de Maerlyn, al igual que el propio Marten, son creaciones del mismo malvado hechicero, por lo que pueden considerarse hermanos. Por ello decide planificar una personalidad femenina que personificará el orbe. De base, ya me parece un error, por abrir una caja sin fondo, con temibles e impredecibles consecuencias; pronto, cada una de las bolas tendrá su propia personalidad, y Bandai abrirá una línea de juguetes y muñecos articulados. Además, y en contra de la opinión de la propia sra Furth, el resultado es bastante penoso, casi rastrero, una caricatura alejada del espíritu de la serie. Una mala broma.

El otro error que le otorgo al guión, es la narración de la misma historia que ya conocemos, que hemos leido en la miniserie anterior. Unicamente proporciona el punto de vista alternativo de su propia elección. Más me hubiera gustado indagar en el sorprendente e inmenso pasado del hechicero.

El dibujo de Isanove, fantástico, en la línea. Pero más comedido, con menos ilustraciones a toda página, obligado a la división por viñetas que interpreta tan necesaria ahora. Ello le resta espectacularidad, seña y valor de la colección.

Lo único que puedo decir, es que encuentro ésta una oportunidad perdida, pero un buen punto de inflexión para futuras incursiones al impresionate universo de King.


Valoración: 5,5/10

Lot 13

wrapimgGUION: Steve Niles
DIBUJOS: Glenn Fabry
EDITORIAL: ECC
PVP: 11,95 €


Tomo tapa blanda, 17x26 cm., 120 pag., color. Recopila LOT 13 núms. 1-5 USA (2012-13).

Una familia tópico norteamericana se muda de casa, pero debe buscar cobijo durante la noche. Lo halla en un fantasmal edificio de apartamentos, donde los espectros deambulan a su antojo por pasillos, evocando crímenes e injusticias cometidos décadas o siglos atrás.

Steve Niles vuelve a lograrlo. Cuando todos dábamos por hecho que se había secado la fuente, demuestra que siempre puede extraer petróleo de una vieja idea, reciclada hasta que sabe a pis. La eterna historia de casa encantada enfocada desde un ángulo distinto, exprimiendo la posibilidad no ya de aterrar al lector, basta con sorprenderle en algún momento de la misma.

Para ello, cuenta con la inestimable colaboración del portadista y dibujante Glenn Fabry. Si necesita a alguien con la capacidad de generar una multitud aberrante de criaturas monstruosas, con su relieve y sus supurantes heridas mortales, le basta contar con su ayuda.

Puede parecer una aterradora opción, matizada con el arte tridimensional de un especialista en sus fueros. Para mi desgracia, no es más que una reiteración del mismo enfoque de siempre, asentado en tópicos ya desgastados por el uso. Se salva apenas por le interpretación grotesca del dibujante, si eres capaz de soportar el contenido de tu estómago en su sitio.


Valoración: 3,5/10


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Escalofrío

wrapimgGUION: Jason Starr
DIBUJOS: Mick Bertilorenzi
EDITORIAL: Panini
PVP: 19,95 €


Tomo tapa dura, 192 páginas, B/N. Incluye: The Chill USA (2008).

No querías arroz? Pues toma tres tazas. Esas palabras me dirigiría un amigo ahora, tras insistir en la necesidad de cómic noir en el mercado, más interesante si era capaz de casar con el entorno sobrenatural. No faltan aportaciones de cierta calidad, pero sabemos que si inundamos las estanterías con otras propuestas, con alguna alcanzaremos el éxtasis.

Con ese espíritu me aventuré en esta lujosa e hiperdesarrollada colección de Panini, que aportaba títulos Vertigo en su cabecera. Género negro salpicado de tintes sobrenaturales es lo que promete este ejemplar en particular, Escalofrío, y anticipando el mejor trago, lo amortigüé para el final. Así se me ha quedado la cara de tonto.

Un asesino en serie liquida varones por la ciudad de NY, y cuando los detectives siguen su rastro, les desconcierta las declaraciones de los testigos: todos ellos admiten la presencia de una joven hermosa en la escena, pero cada uno de ellos da su propia versión de la misma.

Ese vendría a ser parte del hechizo, que cada cual contempla en la muchacha a la mujer más deseable posible, y no coincidimos en nuestro parecer. Quién es ese chiflado que irrumpe en la escena, clamando a gritos su identidad de policía irlandés, y que implica la antigua magia druídica en los asesinatos?

Todos son elementos atractivos para la historia, que se muestra interesante al lector. Por eso no entiendo la incapacidad de Jason Starr para mantener el buen tono, sin recurrir a los tacos postizos y el desequilibrio de la trama. Honestamente, el resultado recuerda a un episodio mediocre de la serie Dylan Dog.

A ello también responsabilizo a Bertilorenzi, otro de esos dibujantes italianos recientemente desembarcados en Vertigo, y que ha entrado en nómina del proyecto. El buen hombre se esmera, pero aunque su labor es más que correcta, es incapaz de dibujar una chica guapa ni que la vida se juegue en ello. Admito, no obstante, que su manejo de la disposición y enfoque le valida para el género negro.

Una total pérdida de tiempo y dinero, en términos generales. Así valoro la colección que los chicos de Panini me han endosado, con los términos Noir, Vertigo, y Cartoné en el folleto publicitario. Creo que he leído y reseñado todos los ejemplares, al menos los que me vendían a precio de saldo; si me olvido alguno, no caerá la breva que era el mejor. Eso sí, las portadas, todas muy chulas. Mi consejo: no merece la pena.


Valoración: 3,5/10


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Super Crooks

wrapimgGUION: Mark Millar
DIBUJOS: Leinil Yu
EDITORIAL: Panini
PVP: 15,00 €


Tomo tapa dura, 19x28 cm., 128 pag., color. Contiene Super Crooks: The Heist 1-4 USA (2012-13).

Lo ha vuelto a hacer. Mark Millar es todo humo y espejos, pero debemos reconocerle el talento para vender su material como si fuera oro puro. Aquí me ven a mí, delante de un buen montón de tebeos entre los que elegir, y la cartera llena. Y aún después de sus Kick-Ass, y su Nemesis, ansío encontrar un buen ejemplo de su indiscutible talento. Pero resulta que soy tan bobalicón como el lector medio.

El señor había sido ya recompensado en alguna feria del cómic madrileña, seguramente por sus proyectos futuros colaborando con apellidos castellanos. Se nos puso cara de memos, pero aguardamos la lectura de material referido antes de cargar nuestras palabras. Y ahora ha llegado el momento de despotricar.

Resulta que un grupo de ladrones con superpoderes abandonan los USA, cansados de tanta capa heroica, y buscan pastos más verdes en las islas afortunadas. Un golpe maestro en tierra de guardias civiles, sin que nadie pueda levantarles la mano. Suena interesante, pero el guionista lo resuelve implicando a unos supervillanos como víctimas, arrojando al cieno la idea principal.

Esta pantomima disfrazada, esta circunspecta historia ya un millón de veces revisitada, es ilustrada por un Leinil Yu bastante correcto, jugando con sus perspectivas y planos amplios. Parece que se han visto recompensados como un equipo de trabajo competente y bien avenido. Les auguro un buen montón de exitosas colaboraciones futuras.

Para echarte unas risas, y poco más. Lo que más me molesta es esa capacidad de algunos para tomar el pelo al ciudadano, un talento natural en políticos de todos los colores, y ahora al parecer también en autores de tebeos. Yo he picado, pero como buen español, me regocijo en la idea que muchos otros también han salido perjudicados.


Valoración: 4/10


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miércoles, 6 de noviembre de 2013

Prophet #1



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GUION: Xavier Dorison
DIBUJOS: Mathieu Lauffray
EDITORIAL : Norma
PVP : 13,00 €


Álbum 48 pgs color, tapa dura, tamaño 23,5 x 31 cm.

Fui tentado por este título debido a ciertas referencias engañosas, aunque ciertamente presentes en el álbum. Se hacía mención al universo lovecraftiano, introduciéndonos en esa atmósfera angustiante y de fatalidad que hizo célebre al malogrado escritor. Con esas perspectivas, era solamente cuestión de tiempo que acabara picando el cebo.

El principio, debo reconocer, es más que satisfactorio. Una expedición formada por dos aventureros, dos científicos, dos arqueólogos de la Universidad de Miskatonic. Hallan una estructura imposible ubicada en una de las cimas del mundo, antes que uno de ellos perezca, profetizando horrores para la humanidad.

Seguramente, esa presentación os resultará familiar a los amantes de la obra de Lovecraft. Incluso creo recordar una versión celebérrima del propio Corben, sobre un asunto similar en las profundidades del desierto. Tras un comienzo alentador, la historia se estrella irremisiblemente.

Xavier Dorison practica desde entonces un experimento fallido. En una primera parte, se centra en una familiar ciudad de NY, aconteciendo sucesos banales sin comedimiento. Empeora en la segunda parte, cuando el protagonista se ve trasladado a otro mundo desconocido, hostil. Todo ello, os lo advierto, sin intensidad, sin profundidad.

Mathieu Lauffray decepciona, prácticamente, desde la primera viñeta. No se cumplen las promesas de impactantes escenas, y su estilo, en exceso luminoso, no ayuda a mostrar un ambiente hostil, ni peligroso, ni siniestro.

Con mal pie empieza esta prometedora pero fallida historia, que solamente retomará el vuelo con una mejora en el desarrollo de la trama, descosiendo con maestría los enigmas presentados. Una maestría que, mucho me temo, que no adolecen la pareja de artistas.


Valoración: 3,5/10

El último gran viaje de Olivier Duveau





GUION Y DIBUJOS: Jali
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 16,00 €


Tomo 168 pgs b/n, tapa blanda, tamaño 17,5x24 cm.

Por lo que parece, Jali, alias José Angel Labari Ilundain, es un joven pamplonica. Joven porque yo soy más viejo, y pamplonica porque nació en esa tierra, aunque cultivó su arte en la UB. Cultiva su talento en diferentes trabajos y fanzines, mientras fija su residencia en Premià (tonto no es).

No lo conozco personalmente, para mi desgracia; pero sí conozco un pedazo de su obra. Concretamente, me sublimó Pl*xi*gls, una fábula de terror, o de modesto costumbrismo, donde nos sentíamos obligados a reflexionar en torno a una chimenea encendida, a una idea abandonada. Con tales antecedentes, esta era una lectura obligada.

Este álbum nos cuenta la vida de Olivier Duveau, primero niño, luego hombre, enamorado ahora y siempre de las estrellas, inmutables objetos suspendidos, luminosos y hermosos símbolos de una libertad anhelada.

Nuestro protagonista no descansará hasta lograr explorar los cielos inalcanzables, y hacer suyos los astros celestiales. Ocurre que las cosas son tal y como parecen, por una vez, y no como la ciencia se obstina en presentarlas. Bolas incandescentes de hidrógeno y helio en continua combustión? Menuda barbaridad. Cualquiera puede advertir que son poliedros de cinco puntas, bailando en armónica sincronicidad para todo aquél que quiera compartir un mismo sueño.

Poca moraleja puedo extraer de esta simpática fábula, que si bien apunta alto, moja la pólvora que le permitiría una cuota de profundidad emocional. Me quedo con el fruto de una árida obsesión, llevada hasta el final por un hombre enamorado de su sueño, dispuesto al sacrificio definitivo, aun disfrazado de dogmática teoría. Los deseos se adaptan a nuestra psique, para no defraudarnos cuando, finalmente, se hacen realidad.

Atención a unas curiosas últimas páginas, que incluyen una historia independiente en sí misma. Pero cuidado, no se enteren los de Astiberri; yo no os he dicho nada.


Valoración: 5/10


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Los hechos en el caso de la desaparición de la srta. Finch


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GUION: Neil Gaiman
DIBUJOS: Michael Zulli
EDITORIAL: Norma
PVP: 12,00 €


Tomo 56 pgs color, tapa dura, tamaño 17x26 cm.

Neil Gaiman es un tipo que no requiere presentación, pero aprovecharemos para cantarle las cuarenta. Años ha, revolucionó el mundo del cómic, y del modo de narrar historias, con su obra cumbre, que le sepultó y lo condenó a una de las peores maldiciones del artista: incapacidad para superarse. Estamos hablando de The Sandman, que todos hemos leido y disfrutado, si tenemos algo más que paja dentro de nuestro evolucionado cráneo.

El tiempo, no obstante, lo ha relegado al ámbito de escritor de culto, mientras todos esperamos que la musa resucite. Mientras tanto, nos mortifica a cambio del alquiler, con creaciones superfluas muy marvelitas y muy bien pagadas, como son 1602 y Eternals.

También, no obstante, se salta los protocolos, y escribe alguna sorpresa congruente, como cierto recogimiento con obras previas (Sandman en Japón, Coraline), u osadas iniciativas bastante perplejas (algo sobre el fin del mundo de nuevo, y cierto misterioso asesinato). Incluyo Srta Finch en este apartado.

Su compinche en labores gráficas es Michael Zulli, quien nos deleitó cuando Sandman conoció al holandés errante (que no era holandés), pero sobretodo en su funeral. Posteriormente, su colaboración ha sido justamente aplaudida, en proyectos conjuntos sobre Alice Cooper o Criaturas de la Noche.

En esta ocasión, apuestan por una obra a medio camino entre la mediocridad y el tedio. Son tres amigos, maduritos y muy británicos, que junto a una chica asisten a un raro raro (pronúnciese como corresponde a un progenitor Iglesias) espectáculo circense bajo el suelo de Londres. Se ven cosas extrañas, pero bastante vergonzosas, como la Marchante moviendo su silueta ante la pasmosa familia real. Pretende ser desconcertante en un entorno angustioso, pero eso solo le sucede al lector, cuando comprende que ha pagado una morterada (edición Norma te voy a sacar los cuartos) por un patoso intento de creación amorfa.

Entiendo que estoy siendo muy estricto, pero deben entender que mi furia está justificada, más que cuando leí aquél bodrio de Spiderman de Conway, aquél que vendieron en edición especial con mandangas. El motivo es que, entonces, no me sablearon tanto, y ya me esperaba una calidad ínfima.

Es más triste robar que pedir. Por ello mismo, le sugiero a Neil que me haga saber su dirección de correo, y me pida dinero para una sopa; mejor eso que sentirme asaltado por el tendero.


Valoración: 3/10


Emotional World Tour





GUION Y DIBUJOS: Miguel Gallardo, Paco Roca
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 18,00 € edición numerada; 14,00 € edición normal


Miguel Gallardo es autor de María y Yo, un hermoso retrato social sobre un hombre y su hija, y unas vacaciones que comparten en las islas afortunadas. María tiene una memoria prodigiosa para los nombres; es capaz de recordar a todas las personas que pasan por su vida, y relacionarlas según un esquema de representación lógica. Eso tiene más mérito cuando adviertes que conoce a un montón de gente, y la mayoría se llevan un inmejorable recuerdo de su relación. Familias con algún familiar autista encuentran en estas páginas numerosas coincidencias con su propia experiencia.

Paco Roca es autor de Arrugas, obra de la que ya se ha hablado largo y tendido desde este mismo foro. Tuvimos, además, el privilegio de contar con su participación, respondiendo y compartiendo sentimientos que logró despertarnos con su trabajo. Somos humanos, útiles para una sociedad productiva, hasta que alcanzamos cierta edad, y somos cordialmente apartados y olvidados. Si somos objeto de algún trastorno mental como el alzheimer, el drama es rotundo, esfumándose nuestra personalidad, nuestros recuerdos, lo que nos define como personas.

Con este trabajo, ambos han decidido colaborar juntos, pero no revueltos, para ofrecernos un diario de viajes, con sus experiencias comunes en el mundillo de la representación y la promoción comiquera. Todo empezó de manera casual, pues eran citados al unísono como autores de obra social en la prensa, especializada o no. Una cosa lleva a la otra, y acaban convenciendo a un editor para publicar sus avatares en este país tan sorprendente que es el nuestro. Y seguro que ya han vendido más de cien ejemplares.

No soy muy aficionado a relatos autobiográficos, sobre experiencias globales o puntuales, testamento de vivencias personales. Sin embargo, advierto esta propuesta con simpatía, y mucho agrado por los autores. Entiendo este álbum como un modo directo de los artistas para agradecer a sus lectores su presencia, su simpatía, sus palabras de ánimo y su aplauso. Aunque el cómic no aporta, aparentemente, nada nuevo, más allá de la anécdota y la fábula. Lo mejor, recuperar esas deliciosas obras maestras que, en primer lugar, ya colocaron a ambos autores en lo más alto de nuestro pedestal.

Agradezco el gesto, y de paso reitero mi agradecimiento por el hecho de que, tanto Paco como Miguel, hayan elegido el cómic como medio de expresión artística. Y por muchos años. Si alguna vez me los encuentro en alguna feria, ya les pediré un dibujo de Batman cagando, o de una rata en moto.


Valoración: 5/10


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El Sueño de Meteor Slim


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GUION Y DIBUJOS: Frantz Duchazeau
EDITORIAL: Ponent Mon
PVP: 15,00 €


Tomo tapa blanda. 160 pgs b/n. 17 x 20 cm.

Me gustaría contaros quién es el señor Frantz Duchazeau, el autor de este cómic. Me gustaría saber algo de su vida, donde reside, a qué dedica el tiempo libre. También me gustaría conocer algo de su obra previa, sus tendencias e inspiraciones, sus influencias. De ese manera, a modo de introducción, podría incluir esa información en esta reseña, y todos seríamos un poco más sabios.

Desafortunadamente, la edición de Ponent Mon es más bien árida en ese sentido. Difícilmente un lector despistado se aventurará con este título, debido sobretodo a la nula información disponible. Nada en contraportada o solapas, ni introducción, prólogo, prefacio, o postproducción. Fuera de título, autor, editorial, y código de barras. Con esa ingenua ignorancia te aventuras en un gasto semejante? La editorial pasa por un mal momento, pero desafortunadas decisiones no ayudarán en remontar el vuelo.

El cómic se centra en la aventura de un músico negro, sus viajes y experiencias, alrededor de unos Estados Unidos en pleno desarrollo, y justo cuando aprendía a conocer su propia cultura, a través de la música.

Si sois aficionados al jazz y al soul seguro que os sentiréis atraídos por esta obra. Pero solamente si es vuestra mayor afición podréis disfrutarla convenientemente. En mi opinión, cómic y música casan mal. Un tema musical no puede marcar el ritmo de la lectura, y siempre acaba resultando un tanto forzado. Cuando la obra es esencialmente sobre unos músicos y sus composiciones, esa fractura se hace más patente.

Como la mitad de las páginas muestran a un artista negro recitando viejas piezas, todas en un inglés suburbano, acompañadas de los consabidos corchetes y ministriles, o comoquiera que se denominen esas figuras que se pintan en los pentagramas.. Así, me paso todo el volumen intentando interpretar unas canciones que desconozco, que no forman parte de mi matriz cultural, que me suenan a chino, en definitiva.

Y así acaba mi valoración, obligada por tal circunstancia. Fuera de ello, el cómic deambula entre una serie de avatares que no acaban de despertar mi interés, y es una pena, pues el estilo artístico de los dibujos son ciertamente evocadores, convirtiéndose así en la mejor baza del artista. Como dice la canción: había una vez un barquito chiquitito...


Valoración: 4/10


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The Boys #11,12

wrapimgGUION: Garth Ennis
DIBUJOS: Russ Braun, John McCrea, Keith Burns, Darick Robertson, Richard P. Clark
EDITORIAL: Norma
PVP: 16,00 € c/u


Tomos tapa blanda, 152 y 168 pags., color, tamaño 17x26 cm.

Después de unos cuantos años, un par de editoriales en los USA, y un buen montón de cadáveres, termina una de las colecciones más controvertidas con el uso de los superhéroes en un entorno realista. Ennis firma de este modo su trabajo más profundo y meditado contra las mallas, después de una carrera con no pocos flirteos sobre el asunto. Para esta postrera reseña, he optado por reunir las dos últimas entregas que ofrece Norma en nuestro país, y ahorrar desgaste de teclado. Por un lado, el tomo 11, de título Más allá de la colina con las espadas de mil hombres, y por otro lado, el duodécimo y definitivo ejemplar de la serie, titulado Las putas puertas abajo.

Las cartas sobre la mesa, el plan maestro desvelado, y una plaga de capullos disfrazados a las órdenes del más psicópata y poderoso de todos ellos. Lloverá sangre, pero de nuestros simpáticos y risueños miembros de The Boys dependerá que no toda sea redirigida al desagüe. Así se explica el tomo 11, recopilando los números 60-65 USA, como un orgasmo de muerte estúpida y destrucción asegurada. Una fiesta para los sentidos y los detractores de los tipos en mallas.wrapimg

El mayor impedimento para su pleno disfrute es el baile de dibujantes, desde un trasegado e inoportuno McCrea, hasta unos dedicados Braun y Burns. Ninguno logra conciliar la trama con el enfoque, y menos todavía el primero, estropeando cualquier efecto dramático con su torpeza más habitual.

Claro que luego puedo leer el duodécimo y último ejemplar de la colección, cuando ya parece todo el pescado vendido, y resulta que lo mejor está aún por llegar. Los momentos más dramáticos y emotivos figuran entre las entregas número 66 y 72 USA, más páginas al mismo precio, más ostias que nunca, esta vez muchas dirigidas al ingenuo lector.

Y buena parte del aplauso para la elección de dibujantes, desde un inédito Clark, hasta el tratamiento profesional del ya citado Braun. Pero sobretodo, mencionar la colaboración del gran Darick Robertson, cuya labor eleva el listón de calidad de las páginas cada vez que se pone el traje de faena.

Qué puedo decir? Me encanta que freguen el suelo con las caras de los superhéroes, y si de paso el guionista desbasta sobre la labor infame de las grandes editoriales en el mundo del cómic, mejor que mejor. En términos generales, un muy buen cierre a una muy buena colección, dedicada a la amistad, al fin y al cabo, y que ahora puedes disfrutar en formato adoquín desde el principio.


Valoración: 8/10


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Locke & Key #5. Mecanismos de Relojería

wrapimgGUION: Joe Hill
DIBUJOS: Gabriel Rodríguez
EDITORIAL: Panini
PVP: 16,95 €


Tomo tapa blanda con solapas. 168 pgs color. 17 x 26 cm. Contiene Locke & Key: Clockworks 1-6 USA (2011-12).

Aprovechando la circunstancia que se me brinda, me dispongo a promocionar y publicitar este maravilloso título, a modo de breve reseña. La excusa, la publicación del quinto tomo que recopila los avatares de la familia Locke en la vieja casona de las llaves, la cual oculta innumerables secretos.

Pocos les quedan por desvelarnos, con lo que el ritmo y la tendencia de la historia obliga a tirar de la manta. Ha llegado el momento de las grandes revelaciones, y si bien el lector avezado ya ha intuido la mayor parte, gozamos del recurso de comprender por partida doble las más ocultas sombras: la primera vez, cuando las descubrimos, y la segunda, cuando compartimos dichos desvelamientos con los protagonistas.

Joe Hill ha demostrado ser digno sucesor del manto familiar, superando con creces a su señor padre en el denostado noveno arte. Con la sencilla técnica de planificar la historia, pero sin obviar sorprendentes e intuitivas improvisaciones, ha sabido tejer una trama terrible y sobrecogedora, almidonada con sentimientos como el amor, o la amistad, sin asfixiar.

Pensaba hace tiempo que Gabriel Rodríguez era un tramposo, repitiendo fondo y estructura de viñeta, ahorrando así tiempo y esfuerzo. Ya no se lo reprocho, pues además de ser una práctica abusiva en el medio, él por lo menos clava los dibujos, desplegando un arte poco habitual. Me limito a gozar por los ojos.

Una colección muy digna, que atrapa al lector de cómic desde el primer número, y recompensa al lector constante con una trama muy bien curtida y sazonada. Ahora que conocemos los flecos y matices de la maldita casa, sabemos del buen hacer de unos autores dignos de todos los premios y aplausos que les llueven.


Valoración: 7,5/10


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