Mostrando entradas con la etiqueta Paco Roca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paco Roca. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de abril de 2014

El ángel de la retirada

wrapimgGUION: Serguei Dounovetz
DIBUJOS: Paco Roca
EDITORIAL: Bang
PVP: 13,00 €


Tomo tapa blanda con solapas. 64 pgs. Bitono. 17 x 24 cm.

De un tiempo a esta parte, no me dedico tanto como antaño a reseñar todo lo que cae en mis manos. El motivo no es otro que un replanteamiento de los objetivos de las reseñas, o dicho de otro modo, que para no decir nada bueno de un cómic, mejor me callo. Bajo esta excepción no se cobijan los títulos nominados a premios importantes, como son los del inminente Saló del Còmic, porque disfruto conociéndolos y valorándolos, y aportando mi opinión sobre los mismos. Ese es el motivo de que ahora estés leyendo esto.

El ángel de la retirada es el ejemplo editado de un cómic nominado por el nombre que aparece en su portada. Pretende concienciarnos sobre los hechos que tuvieron lugar en la frontera franco española tras la Guerra Civil, cuando miles de conciudadanos huían de lo que amenazaba ser un largo y penoso periodo bajo régimen fascista. Te lo puedo resumir, ya lo contaban mejor en El arte de volar: muchas personas hacinadas en condiciones infrahumanas, hasta que las autoridades decidieran qué hacer con una miríada de refugiados políticos.

El guionista, un tal señor Dounovetz, enfoca estos recuerdos en la persona de Victoria, una muchacha residente en la colonia española de Beziers, sur de Francia. La chica está muy concienciada con sus raíces y demás, y revivirá momentos intensos con un recuerdo achechante en su subconsciente. Narices, estoy resumiendo el cómic y parece mejor de lo que es en realidad; empezaré de nuevo.

Una niñata bobalicona con una idea del mundo muy clarita, insiste en evocar unos hechos intensos y dramáticos de la historia, para luego pasar por encima sin dedicarle apenas atención. La trama se sostiene gracias a la labor de un artista cuyo trazo es ya harto reconocible, Paco Roca, pero el panfleto didáctico y dogmático no puede camuflarse bajo la apariencia de un tebeo si no tienes algo de gracia para implicar al lector, algo que no sucede en ningún momento; salvo quizás en el discurso final, que cierra la duda existencialista con una fuerte dosis de realismo empírico.

Me cuesta entender los motivos que incitan a los críticos y sabihondos representantes de los premios comiqueros a incluir este tebeo en la lista de finalistas, más allá del reiterativo interés en incluir nombres propios muy significativos en ese listado. Por lo demás, quizás el peor trabajo del señor Roca, excepto quizás las aventuras de un aventurero en Granada, de infausto recuerdo.


Valoración: 3,5/10


Imagen

miércoles, 26 de febrero de 2014

Las calles de arena


Imagen


GUION Y DIBUJOS: Paco Roca
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 15,00 €


Libro 104 páginas, color. Tapa dura. Tamaño 17,5 x 25 cm.

Cuando hace unos meses leí Arrugas, posteriormente galardonada con numerosos premios y reconocimiento, sentí crecer en mis entrañas ese sentimiento cada vez más esquivo, que acontece cuando cae en nuestras manos una pequeña maravilla. Muy comentada y reseñada, esa obra era un difícil listón para su autor, que probablemente escribiría a su sombra a partir de entonces. Cuán equivocado estaba, por supuesto.

En este mismo foro, recibí el inquietante mensaje, en forma de reseña positiva, de que Las calles de arena podría ser, incluso, mejor todavía que el anterior trabajo de Paco Roca. Tuve ocasión de ojear las primeras páginas que, de modo promocional, habían aparecido en diferentes webs, y no me dio en absoluto esa impresión. Seguía reacio a admitir una realidad que acabaría abofeteandome en toda la cara.

Nuestro protagonista no tiene nombre, porque parece no necesitarlo. Es indeterminadamente joven, algo irresponsable y soñador, muy gris. Más o menos como cualquiera de nosotros (yo me excluyo, claro está). Llega tarde a una importante cita, y decide atajar por el Barrio Viejo, donde las calles no son rectas, donde nacen los sueños que sueña la ciudad, donde un pobre hombre puede perderse si no sabe a dónde va. Así termina en las calles de arena.

Termina sus pasos en un enorme hotel, con infinitas habitaciones, que siempre le había pasado inadvertido. Es entonces cuando se cruza con esos peculiares personajes, auténticas razones de ser de este álbum. Caracteres estrafalarios, profundamente matizados, encerrados contra su voluntad en una prisión que ellos mismos se han construido, extraviados en el sueño de la ciudad.

Bravo. Bravo porque el señor Roca ha demostrado ser un talento, un admirable narrador, que ha escogido el noveno arte como medio de expresión. Así aprendan Borges, Poe, y Dalí.

Les he cogido cariño a estas criaturas, que pueblan las páginas de este cómic. A falta de una imposible secuela, tendré que conformarme con releer la obra, cumpliendo así pleitesía al ouroboros, auténtica trampa de la historia.


Valoración: 8/10

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Emotional World Tour





GUION Y DIBUJOS: Miguel Gallardo, Paco Roca
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 18,00 € edición numerada; 14,00 € edición normal


Miguel Gallardo es autor de María y Yo, un hermoso retrato social sobre un hombre y su hija, y unas vacaciones que comparten en las islas afortunadas. María tiene una memoria prodigiosa para los nombres; es capaz de recordar a todas las personas que pasan por su vida, y relacionarlas según un esquema de representación lógica. Eso tiene más mérito cuando adviertes que conoce a un montón de gente, y la mayoría se llevan un inmejorable recuerdo de su relación. Familias con algún familiar autista encuentran en estas páginas numerosas coincidencias con su propia experiencia.

Paco Roca es autor de Arrugas, obra de la que ya se ha hablado largo y tendido desde este mismo foro. Tuvimos, además, el privilegio de contar con su participación, respondiendo y compartiendo sentimientos que logró despertarnos con su trabajo. Somos humanos, útiles para una sociedad productiva, hasta que alcanzamos cierta edad, y somos cordialmente apartados y olvidados. Si somos objeto de algún trastorno mental como el alzheimer, el drama es rotundo, esfumándose nuestra personalidad, nuestros recuerdos, lo que nos define como personas.

Con este trabajo, ambos han decidido colaborar juntos, pero no revueltos, para ofrecernos un diario de viajes, con sus experiencias comunes en el mundillo de la representación y la promoción comiquera. Todo empezó de manera casual, pues eran citados al unísono como autores de obra social en la prensa, especializada o no. Una cosa lleva a la otra, y acaban convenciendo a un editor para publicar sus avatares en este país tan sorprendente que es el nuestro. Y seguro que ya han vendido más de cien ejemplares.

No soy muy aficionado a relatos autobiográficos, sobre experiencias globales o puntuales, testamento de vivencias personales. Sin embargo, advierto esta propuesta con simpatía, y mucho agrado por los autores. Entiendo este álbum como un modo directo de los artistas para agradecer a sus lectores su presencia, su simpatía, sus palabras de ánimo y su aplauso. Aunque el cómic no aporta, aparentemente, nada nuevo, más allá de la anécdota y la fábula. Lo mejor, recuperar esas deliciosas obras maestras que, en primer lugar, ya colocaron a ambos autores en lo más alto de nuestro pedestal.

Agradezco el gesto, y de paso reitero mi agradecimiento por el hecho de que, tanto Paco como Miguel, hayan elegido el cómic como medio de expresión artística. Y por muchos años. Si alguna vez me los encuentro en alguna feria, ya les pediré un dibujo de Batman cagando, o de una rata en moto.


Valoración: 5/10


Imagen

miércoles, 13 de febrero de 2013

El Juego Lúgubre

Imagen


GUION Y DIBUJOS: Paco Roca
EDITORIAL: Dolmen
PVP: 15,00 €


Álbum 64 pgs color, tapa dura, tamaño 21x30 cm.

Cuando un autor me cautiva, me encandila, hago como la mayoría de lectores amantes de este nivel de expresión que todos compartimos: consumo todo el material publicado por el artista. Acostumbra a acarrear más decepciones que alegrías, pero el proceso siempre vale la pena, por lo que aprendemos de él. Básicamente, eso es lo que me llevó a leer El Juego Lúgubre.

Arrugas, y en menor medida, Las calles de arena, son ya parte privilegiada de ese pedestal en el que encumbramos a las mejores lecturas, las que logran elevar el alma y encoger el corazón. Ambas son producto de un talento local, Paco Roca, cuya huella personal parece hallarse en todos sus trabajos. El título que tenemos entre manos fue merecedor de una nominación al mejor guión del Saló del Còmic, poca broma, y podemos encontrar sin problemas vestigios del mejor Roca.

Cierto día, curioseando en una tienda de antigüedades, descubrí, entre un montón de libros apilados en un viejo mueble, un extraño y macabro facsímil (...) Era un libro extraño en el que se contaba la siniestra y espeluznante historia de su autor, Jonás Arquero, en la época en la que estuvo trabajando para el famoso pintor surrealista Salvador Deseo (Salvador Dalí).

Y así se gesta el álbum en cuestión, una adaptación fiel de dicho facsímil. De manera intencionada, cruza realidad con fantasía, surrealismo encalzado en nuestro mundo, tan abotargado por las leyes de la física. Cuenta una historia tan factible como imposible, implicando al genio Dalí, la localidad de Cadaqués, y un arte llevado al límite, donde los Pirineos penetran con fuerza el Mediterraneo.

Cuento con una bonita (y cara) edición de Dolmen, coloreada al menos. De buena tinta conozco la existencia de otra edición, más asequible y sencilla, aun en blanco y negro, de La Cúpula, que no desmerece a la historia. Si podéis escoger, hacedlo.


Valoración: 5/10


Imagen

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Memorias de un hombre en pijama

wrapimgGUION Y DIBUJOS: Paco Roca
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 16,00 €


Tomo tapa dura, 17,5 x 20,5 cm., 140 pag., color.

Se trata de una recopilación de las páginas que Paco Roca realizaba para el periódico Las Provincias, y que aparecía de manera semanal. Al parecer, le convencieron para que dedicara su enorme talento a reflexionar sobre situaciones personales, cotidianas, y nos ilustrara con el conocimiento adquirido tras su paso por el día a día.

Se da la circunstancia que el señor Roca tiene la fortuna de trabajar en una profesión que le permite vestir en pijama a lo largo de todo el día, y lo que algunos considerarían una maldición que ata y apoltrona, él lo considera con la sabiduría del hombre que no se queja sólo por vicio, y si la vida se deja, va y le mete mano. Circunstancia ésta que tomamos de banda para justificar una obra saludable y simpática.

Al contrario de lo que afirma Juan Quirós (director del periódico en el que colaboró Paco Roca) en el prólogo, el contenido proporciona algo más que una sonrisa para el lector: más de una carcajada (y de dos) me han regalado estas páginas, que proyectan las inseguridades y los logros de un cuarentón (ahí me he pasado) en su manera de ser y de afrontar su mundo.

Sigue siendo, no obstante, una evolución de la tira cómica diaria, y adolece de sus inconvenientes. El paso del tiempo erosiona la frescura de la idea, y siguiendo los pensamientos del artista, provoca una reiteración de elementos, inevitables debido a la nula emoción de sus experiencias. Aún así, es un soplo de aire fresco antes de que el afamado autor nos regale con otro de sus extraordinarios trabajos, al que últimamente nos tiene más acostumbrados.

El formato es reducido, permitiendo que el tamaño original que daba cabida a doce viñetas (3x4), sea acomodado en una doble página, con una intervención encasillada en esos doce encuadres para cada ocasión. El resultado es un ejemplar óptimo para su disfrute, y muy adecuado para regalar en estas fechas tan indicadas.


Valoración: 6/10


Imagen

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Hijos de la Alhambra

Imagen


GUION Y DIBUJOS: Paco Roca
EDITORIAL: Planeta
PVP: 8,95 €


Álbum 56 pgs color, tapa dura, tamaño 22x29,5 cm. Colección Especial BD.

El protagonista de esta aventura es un tal Alexandre Icaro, jovenzuelo francés que pretende encabezar una serie de títulos de similar temática, rondando por distintos parajes del mundo, documentándose y dibujando lo que descubre. Ignoro si el experimento disfrutará de regularidad, ni siquiera de progresión, pero de momento nos llega este ejemplar.

Dispuesto a reunir las reseñas de los pammhgeros sobre la obra de Paco Roca, me parecía injusto no incluir un mínimo de títulos disponibles, para que pudiéramos disfrutar de cierta variedad. Además de la imprescindible Arrugas, y la excelente Las calles de arena, podemos disfrutar de un trabajo compartido en Emotional World Tour, y un experimento con la personalidad de Dalí en El Juego Lúgubre. Qué nos ofrece Hijos de la Alhambra?

A mediados del siglo XIX, las andanzas de Alexandre le llevan a Granada, dispuesto a pisar el mismo suelo que sirvió de inspiración a Washington Irving para escribir sus Cuentos de la Alhambra. Pero algo anda mal, y algunos residentes sienten alucinaciones, y se ven incitados a cometer horripilantes crímenes fuera de la razón. Tendrá algo que ver con la maldición que los moradores originales lanzaron sobre sus verdugos, los católicos?

Los que quieran encontrar aquí al mejor Roca sentirán una profunda decepción. Además de una trama algo tosca, roma, conducida con cierta ingenuidad por unos personajes interesantes, pero sin tiempo para profundizar, nos encontramos con una labor gráfica artificiosa, que procura imprimir la belleza intrínseca de las paredes del monumento, al mismo tiempo que los caracteres aparecen sobreimpresos, fallidos.

A cambio, se atisba un aspecto mórbido del autor que puede parecer oculto en su obra, con fines interesados, pero cuando sale a la superficie adquiere la tonalidad perfecta para el lector. No se da muy a menudo en el conjunto de su trabajo, y espero que se prodigue en el futuro en ese particular; me estoy refiriendo a la escalofriante escena de un hombre intentando estrangular, con sus propias vísceras derramadas, a nuestro joven e impertinente protagonista. Impactante y efectivo.

Finalmente, recomendar la edición, con numerosa información adicional, útil para la comprensión de la lectura, y un mayor aprovechamiento de la misma. Próximo episodio, si Diox lo quiere, Icaro contra la momia de Abu Simbel.


Valoración: 4,5/10


Imagen

martes, 24 de mayo de 2011

El Faro

wrapimgGUION Y DIBUJOS: Paco Roca
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 7,00 €


Álbum 48 pgs, bitono (b/n y azul), con solapas, tamaño 17x24 cm. Existe una segunda edición mejorada y ampliada, un álbum tapa dura 64 pgs, bitono (b/n y azul), con solapas, tamaño 17x24 cm; tiene algunos extras, pero el precio sube como un 50%.

Tras la lectura del hermoso álbum que apuntaló su carrera, Arrugas, me dio por hacerme con la obra completa de Paco Roca. Poco a poco, que la cuenta para gastos no da más de sí, pero con determinación. Las calles de arena son parada obligatoria, pero otros ejemplos ocultos en las baldas de tu librería especializada prometen placeres exóticos.

No todos son aciertos, por supuesto. Hijos de la Alhambra supuso un intento infructuoso de lanzar un héroe de viñeta, Alexandre Icaro, patrio y noble, combinación harto complicada. Por otra parte, El juego lúgubre, curioso experimento sobre la extraña vida y obra de Dalí causó un efecto contradictorio, pero cuyo fruto todavía germina en mis pesadillas.

Buceando en su obra pretérita, tropiezo con El Faro. Un joven soldado del ejército republicano español, ya en las últimas, encuentra cobijo en un faro en desuso, cuyo torrero vive del fruto de naufragios, y de castillos en la arena. La amistad entre ambos hombres enraiza, abonada por la obligada soledad y la incertidumbre de sus vidas.

Se advierte ya el innato talento del autor para marcar los ritmos, frenar la lectura y obligar a la introspección, incluso en el fragor de una persecución. Huérfano de color, el esfuerzo para integrar la lectura en un entorno costero es hercúleo, pero cuenta con las muletillas habituales del medio: el taciturno rumor de las olas, la hierática risa de las gaviotas, y la fúria incotenida de la ocasional tormenta.

La magia siempre ha obrado un papel preponderante en las tramas del autor, y aunque en esta ocasión es velada, se puede encontrar amagada en el corazón leñoso de un viejo marinero, y en el uniforme ajado que ahora adorna un espantapájaros.

Flor del carmelo, viña florida, esplendor en el cielo, virgen fecunda singular. ¡Oh, madre tierna intacta de hombre, a tus hijos proteja tu nombre, estrella de mar!



Valoración: 6/10



Imagen

miércoles, 16 de febrero de 2011

El invierno del dibujante




GUION Y DIBUJOS: Paco Roca
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 16,00 €


Probablemente, buena parte de los españolitos han crecido con las aventuras gráficas publicadas en la editorial Bruguera. Me cuento entre ellos, los que aprendían a leer con Rompetechos, y a los que miraban raro cuando se partía de la risa en las escaleras del portal. Los que repartían el dinero reservado de la abuela entre los helados de sobremesa, y la visita semanal al kiosko, dispuesto a escoger entre la abundante oferta disponible.

Una o dos generaciones, tal vez tres o más, podemos comparar experiencias nacidas en las páginas de Pulgarcito, o para los coleccionistas precoces, en la denominada colección Olé, donde se agrupaban en ocasiones largas tardes de amena y divertida lectura. Pero qué y quién se esconde tras esas viñetas? Quiénes hacían posible ese despertar a la diversión impresa, encajada en los estrictos márgenes de la viñeta?

Nombres y rostros oscuros, reconocidos apenas gracias a un interés reivindicativo, en forma de autorretratos y homenajes de estraperlo. Generadores de buen humor, genios criados en las dificultades de un país desagradecido con sus talentos, conscientes de la necesidad de llenar el buche de sus hijos antes que reclamar la justa recompensa del creador.

Paco Roca quiere corregir esa deuda histórica que todos hemos contraido, y ofrecer un relato ilustrado a modo biográfico, narrando las dificultades de estos soñadores para gestionar su propia labor. Logra su primer objetivo, pero a expensas de sacrificar buena parte de sus méritos creativos.

Encorsetado en una trama histórica, sin mucho margen para inventar, con un trasfondo arrugado y apergaminado, los personajes interactúan entre ellos, interpretándose a sí mismos. El interés histórico que podamos albergar se centra en un periodo gris de la historia de este triste país, y no transcurre por los canales que nos infieren. Las situaciones y diálogos se repiten en una apuesta temporal que lleva a confusión, iterando cuestiones de importancia, pero sacrificando frescura e innovación.

Necesaria lectura para entender el mercado y la industria, comiquera o artística, que puso los cimientos de lo que hoy en día es la pasión de unos pocos. Lamento no obstante que sea el señor Roca el intérprete de esta melodía, pues en su obra abundan las reseñas oníricas que no tienen cabida en este particular. Pero alguien tenía que ponerse manos a la obra.


Valoración: 5/10