Mostrando entradas con la etiqueta Rabagliati. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rabagliati. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de febrero de 2014

Paul en Quebec

wrapimgGUION Y DIBUJOS: Michel Rabagliati
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 18,00 €


Tomo tapa blanda con solapas,. 17x24 cm., 192 pag., B/N.

El señor Michel Rabagliati está considerado como uno de los miembros más destacados de la prominente industria comiquera canadiense. Otros nombres ilustres conforman tan privilegiado estamento, pero ahora no me voy a entretener en mencionarlos. Baste decir que, la mayoría, siguen un patrón muy determinado a la hora de elaborar sus historias: son autobiográficas.

No nos hallamos ante una excepción de la regla, en esta ocasión. Paul en Quebec se circunscribe en una serie de publicaciones, con el citado Paul como protagonista, un joven ilustrador que, con el tiempo, adquiere experiencias de la vida, se muda, o va de pesca (abordando en esos momentos temas como la paternidad). Lejos de frivolidades, se recrea en los buenos momentos que reporta la vida cotidiana y familiar, contrastados con los baches que todos encontramos por el camino.

Ahora le llega el momento de lidiar con una situación desagradable, como es el fallecimiento de un ser querido, tras una larga agonía producto del cáncer. Disfrutaremos antes de la alegría que provocan los encuentros familiares, el amor que se profesan entre padres e hijas, y el cariño y respeto entre las buenas gentes. Y cuando nos sintamos congraciados con todos ellos, la parca llegará en forma de gran C, para arrancarnos el alma y recordarnos la fragilidad de la vida.

El dibujo, engañosamente cómico, del autor, perfila apenas los rasgos personales, facilitando la identificación entre el lector los personajes, bastante genéricos. Unos dibujos en absoluto descuidados o ligeros, más al contrario, bien abastecidos de detalles y peculiares características, ya fáciles de atribuir al “slice of life”.

Podemos contar en nuestro haber un buen número de entregas de nuestro amigo Paul, el alter ego de Rabagliati, gracias a una peculiar labor de edición conjunta. Además de Astiberri, la editorial Fulgencio Pimentel cuenta en su catálogo con algún título de la serie, algo que no se le debe pasar por alto al buen lector que quiera embarcarse en una muy agradable sesión de lectura.


Valoración: 8/10


Imagen

jueves, 24 de febrero de 2011

Paul se muda




GUION Y DIBUJOS: Michel Rabagliati
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 14,00 €


Tomo 128 pgs b/n, tapa blanda con solapas, tamaño 20x26 cm.

Rabagliati pertenece a ese grupo de autores canadienses, de nueva hornada, especializados en lo que viene a llamarse “slice of life”, que bien podría traducirse como pedazo de vida. El objetivo de estas historias es narrar algo que sucede de manera habitual en la vida, sin merecer grandes titulares ni insufribles dramas: enamorarse, perder el trabajo, o tener hijos, son buenos ejemplos que testimonian esta manera de contar experiencias.

Junto a otro autor de similar corte, Andi Watson, ambos se caracterizan por un trazo limpio, dibujo estilizado de líneas angulosas. Sin embargo, Michel Rabagliati sintetiza sus propias experiencias, y tamiza sus vivencias de juventud y sus recuerdos de infancia en Canadá.

Eso sucede con la serie de Paul, protagonizada por el alter ego bidimensional de su autor. Merecedora de muchos e importantes premios, tenía una cuenta pendiente por su publicación en nuestro país, que la editorial Astiberri se ha dado buena mano en corregir. El único precedente lo hallamos en la fabulosa Paul va a trabajar este verano, editado por Fulgencio Pimentel en 2006, y que me impulsó a leer cuanto antes el álbum que ahora tengo entre manos.

Transcurren los años, y el bueno de Paul finaliza sus estudios en artes gráficas, conoce a una chica, y deciden compartir apartamento. Eventos todos ellos muy propios del género que justifica, pero poco más. Admito cierta morbosidad en la búsqueda de relevantes detalles del existencialismo juvenil, que me son vetados en esta ocasión.

Lectura que ofrece cuanto promete, pero absolutamente nada más. Tierna y simpática, nunca se atreve a traspasar la línea que sobrecoge al lector; ni siquiera se divisa en la distancia, lo que ya es decir. Sin provocar sinsabores, es tan insípida experiencia que creemos haber soñado despiertos, todavía esperando encontrar alguna trascendente revelación.


Valoración: 5/10