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sábado, 8 de octubre de 2016

Burbujas




GUION Y DIBUJOS: Daniel Torres
EDITORIAL: Norma
PVP: 24,00 €


Libro 280 pgs bitono, tapa dura, tamaño 17x24 cm.

Nuestro protagonista es un tipo normal hasta la vulgaridad, de nombre Ramón Sánchez, tan cotidiano e insípido que podría ser el de cualquiera de nosotros. No vive por su trabajo, si os lo preguntáis, pero no parece necesitar el trabajo como el respirar. Casado desde hace un pedazo de infierno, y con dos hijos pre o adolescentes, que ya han escogido su propio camino en la vida. Nuestro protagonista, además, y esto es importante, más vale que lo apuntes... nuestro protagonista, decía, es de mediana edad.

Está en ese momento de una vida en el que te detienes a recordar, y no ya a formular proyectos, o construir un presente mejor. Su catarsis, a partir del momento en que una afección dorsal le inmoviliza en un acuario del centro, prácticamente olvidado, por lo que la soledad se acomoda en un rincón, justo fuera de nuestro alcance de visión.

Allí, en un acuario, encuentra en los vertebrados acuáticos oyentes y jueces impávidos, incruentos pero impertérritos, dignos de escuchar el rompecabezas que conforma su existencia, basada en su propia manera de ser.

Puede parecer la solitaria reflexión de un hombre cuarentón, con sus fobias y filias, pero pronto reconocemos nuestras huellas en sus actos, pasando a un segundo plano la característica de su edad, y convirtiéndose en una cavilación más que digna sobre la vida, los seres humanos, y el modo en el que permitimos que ocurra.

Ocurrente e ingeniosa, además de interesante. Sus imaginarias conversaciones con su padre, a la hora de la siesta. La personificación de un burro, simple pero feliz. Robert Mitchum, un fantasma muy corpóreo siempre dispuesto a decir la suya (os suena a algún predicador?) Todo vale, porque roza dignamente la excelencia argumental.

Dicho todo ésto, poco más debe importarte. Si no sabes quién es Daniel Torres, te falta cultura comiquera nacional, pero todo puede arreglarse echando un ojo a viejos ejemplares editados por Norma, sobre un tal Roco Vargas. Nada tiene que ver uno con otro, éste con aquél. Y menos con la edición en la que han decidido incluir este título, pues no se ajusta a los protocolos usados hasta ahora en la colección Nómadas. Ellos conocerán sus mercadotécnicos motivos.

¿Vale la pena crecer para eso? Quiero decir, deber un montón de dinero a un banco; tener ganas de llegar a una casa que dices que te gusta de un trabajo que dices que no te gusta, sin saber en cuál de las dos cosas te equivocas. Y todo por unas vacaciones que no se parecerán nada a un sueño.


Valoración: 7,5/10


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sábado, 29 de agosto de 2015

Endurance


GUION Y DIBUJOS: Luis Bustos
EDITORIAL: Planeta
PVP: 12,95 €


Tomo tapa dura, 184 pgs b/n. 18 x 24,5 cm.

Se buscan hombres para viaje peligroso, sueldo bajo, frío extremo, largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito. Anuncio publicado en London Times el 29 de diciembre de 1913.

Ernest Shackleton era uno de esos incansables aventureros, intrépidos exploradores cuya necesidad de pisar inhóspitas tierras sobrepasaba con creces la de sus semejantes. Uno de esos últimos románticos, ávidos de pasar a las páginas de la posteridad como inquieto descubridor, valiente expedicionario.

Esta es la narración que cuenta los avatares de este legendario capitán y su tripulación, compuesta por 28 hombres, a bordo del Endurance, aciago navío con el que se pretendía arribar a las costas antárticas, para luego emprender el que se suponía sería el auténtico desafío de la expedición: cruzar el continente a pie.

Luis Bustos nos sumerje en esta locura de viaje, como uno más del pasaje, compartiendo desconfianzas iniciales, que luego evolucionarían a profunda amistad. Al comienzo de lo que sería la Primera Gran Guerra, que terminaría con todas las guerras, le damos la espalda a lo peor del ser humano, para ofrecer otro aspecto del hombre, que incluye perseverancia, confianza, honor y lealtad.

No puedo quitarme de la cabeza la facilidad con la que el autor provoca angustia, sintiendo el hielo resquebrajando, implacable, el casco del buque, única barrera entre nosotros y la cruenta naturaleza, el frío extremo, y la muerte segura.

Esta pavorosa puesta en escena se tibia debido al estilo gráfico escogido para narrar la historia. Confusión entre los pocos protagonistas de la aventura, propiciada por un grafismo nada amigo de la expresividad, del rostro humano. Para rematar, el gris se convierte en un arcano punteado, que me provoca poco menos que urticaria. Flaco favor ambas opciones para mantener el dramatismo de la trama.

Resulta atractivo conocer algo más sobre ese aventurero, deseoso de emular a su contemporáneo Amundsen. La historia de un arrojo imperativo disfrazado de fracaso. Eso sin olvidar que hace hincapié, de manera efectiva, en uno de los miedos más inculcados en la humanidad: el temor a las fuerzas desatadas de la naturaleza, y la impotencia del hombre a la hora de enfrentarse a los dioses.


Valoración: 5/10

miércoles, 19 de agosto de 2015

Sudd

wrapimgGUION: Gabi Martínez
DIBUJOS: Tyto Alba
EDITORIAL: Glenat
PVP: 16,95 €


Tomo tapa blanda con solapas, 17x24 cm., 176 pag. Color.

Resulta que hay una región, allá en el sur de Sudán (Africa Central), que ofrece una muy particular geografía, única en el mundo. El agua fluye a través de múltiples canales entrelazados cuya situación cambia cada año. La extensión del terreno inundado es variable, pero durante la estación lluviosa puede alcanzar los 130000 kilómetros cuadrados. En efecto, hay países europeos no tan grandes.

Ahora tenemos un bonito proyecto, consistente en reunir a un variopinto grupo de personas, de distintas nacionalidades y distintos estratos sociales, y subirlos a una barcaza e iniciar un trayecto a través de dicha región. Imagina que sucediera algún inconveniente, y se vieran varados en mitad de la más inmensa nada, incomunicados y atemorizados por su suerte. Cuál sería el valor de un traductor en dichas circunstancias? Dejaría de ser un ente anónimo e invisible, para convertirse en el eje fundamental de la nueva situación a bordo?

Así se presenta esta novela gráfica, que si bien me pasó desapercibida en primera instancia, me ha satisfecho con creces. Gabi Martínez muestra, en su primera incursión en el medio, una situación paulatinamente más extrema, más acuciante y angustiosa, donde no faltan los elementos habituales: pobredumbre, insalubridad, nubes de insectos, malestar, incomodidad, superstición, desconfianza…

Ayuda y mucho la labor artística de Tyto Alba, quien con sus dibujos al agua plasma sin dificultad ese ambiente cargado y saturado. No es casualidad que el lector pueda compartir esas desagradables situaciones a medida que transcurren los días en tan desolado pasaje.

Bonito proyecto difícil de localizar ahora mismo, si no es en mercado secundario, debido a la desaparición de la editorial Glenat. Ambos autores disponen de otro título bajo el auspicio de Astiberri, Sólo para gigantes, un libro que no tardaré en comentar por estos lares.


Valoración 7/10


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viernes, 19 de septiembre de 2014

La Isla sin Sonrisa


GUION Y DIBUJOS: Enrique Fernández
EDITORIAL: Glenat
PVP: 12,95 €


Álbum tapa dura. 56 pgs color. 24 x 32 cm.

Otro ejemplo de álbum que ha terminado en mis manos debido, fundamentalmente, a la entrevista que mantuvo su autor en cierto programa de radio volcado en el mundillo de los cómics. Efectivamente, me refiero al Més enllà de la vinyeta, y aunque tarde, cumplo mis promesas y hago mis deberes que, en esta ocasión, son satisfactorios.

Un geólogo malencarado desembarca en un decadente islote, empeñado en realizar su monónota y simple tarea sin interrupciones. Es la tristeza personificada, la ausencia de esperanza, la sonrisa perdida para siempre. Viene a recibirle una niña parlanchina, luminosa, risueña y tremendamente imaginativa, que no abandonará su determinación por despertar una sonrisa en el rostro sombrío del recién llegado.

Una historia que se sirve del contraste de dos determinaciones férreas para conformar una sola imagen. El desespero de un hombre, enfrentado a sí mismo por la actitud ilusionada de una mocosa. Una imagen onírica, de fabulosa fantasía infantil recogida en una actitud por la vida. La inocencia de una criatura, arma imbatible contra los avatares de un destino a menudo cruel. Desde Koma no descubría un título tan sencillo y tan profundo, que firmaría incluso el mismo Miyazaki para una de sus producciones.

Enrique Fernández se sirve de su estilo gráfico como integrante fundamental de la narración. Tal es el punto, que se construye la hermosa historia a partir de esos dibujos animados, aun estáticos en el papel, tal es la limitación y la belleza del cómic.

Todavía húmedos tengo los ojos, debido sobretodo a la primera mitad del volumen, donde exploramos el vacío que enfrenta un ser humano, afianzado en la soledad y el pesar. La conclusión, cual arbol cuyas ramas apuntan a las estrellas, enfoca una apuesta sita en la fantasía, un género que aplaudo, pero cuya idoneidad en este punto tiene sus contraindicaciones. Aun así, pocos méritos puedo restarle a estas alturas, y no me queda otra que recomendar su lectura.


- Pensé que el lobo iba a atacarte.
- ¿Por qué? No he hecho nada malo.

- No tiene nada de especial.
- ¡Claro! ¡Porque aquí son todas iguales, pero ésta la he cogido de más allá, en un sitio donde era la única diferente! ¿Es o no es especial?



Valoración: 7,5/10

Las Aventuras Imaginarias del Joven Verne. La Puerta entre los Mundos



GUION: Jorge García
DIBUJOS: Pedro Rodríguez
EDITORIAL: Glenat
PVP: 12,00 €


Álbum tapa dura, 56 pgs color, tamaño 21,5 x 29 cm.

Un adolescente Jules Verne vive su primera gran aventura junto a su hermano Paul y su prima Caroline. El 31 de octubre de 1837, víspera de Todos los Santos, parten los tres en el Lady Rowena, de turismo a un islote mágico. Lo que a simple vista no es más que una excursión otoñal, se complica en una experiencia que sobrepasa la realidad y los lleva al mundo mágico de los sueños y las ilusiones oníricas.

Ganadora del 1er Premio Josep Coll de álbum de cómic convocado por l’Associació Professional d’Il.lustradors de Catalunya (APIC). Publicado en dos idiomas, catalán y castellano, por Glenat.

Una vez dispuesta la publicidad de la editorial, que siempre echa un cable a la hora de reseñar un título, contaré algo más personal sobre la obra. Tuve conocimiento de ella tras escuchar a sus autores en cierto programa de radio sobre cómics y demás (sí, el Més enllà de la vinyeta). Y basta que alguien me hable sobre un cómic, bien o mal, para que el gusanillo empiece a escarbar hasta tocar hueso.

Resulta curioso que nadie del país vecino se haya puesto manos a la obra con respecto al gran Verne, explorando su obra y vida, una veta rica y profunda para las historietas. Imagino que les frena cierto temor atávico, y las iras de colegas de mente estrecha, puristas de una idolatría ciertamente comprensible. Aquí en España somos menos estirados, sobretodo con personalidades extranjeras (díganselo si no a los responsables de El Jueves), y si podemos indagar en un filón sagrado pero suculento, poco nos cortamos.

No lo han hecho Jorge García y Pedro Rodríguez, dos autores de orígenes y proyectos divergentes, pero que han unido talentos para probar fortuna con una franquicia abierta, que bien puede abrirles mercados en Francia, país donde se inventó la palabra chauvinista. Les deseo suerte, pues la necesitarán.

Seleccionar esta etapa en la vida de Verne confiere enormes ventajas, pues pueden indagar en los orígenes de su imaginación desmedida, con cierto margen de maniobra, y siempre con gran cantidad de documentacón sobre su vida y obra a mano. Por desgracia, esta primera aproximación peca de poca profundidad, escasa familiaridad con unos personajes que, ya de por sí, están determinados. Un acercamiento a ese País de las Maravillas, pero con una Alicia desdibujada, y sin conejo blanco... o tal vez sí, representado por uno de los personajes más carismáticos que han concebido.

Esta es una tarea de dibujante, tanto como de guionista. Suele suceder en este mundillo, pero pocas veces con tanta sincronía como ésta. El estilo es apropiado, puede que más apto para un universo de aventuras que para un retrato del siglo XIX. Las estimaciones de entregas venideras son interesantes en este sentido, pues todavía estoy esperando la explosión de color y vitalidad, en un mundo rígido fundamentado en la ciencia y la razón, y representado con ocres y tonos átonos, sin vida. Cabe entender que el proyecto del dúo artístico incluye dicha transformación, en un futuro espero que inmediato.

Como si no tuviéramos suficiente con una novela gráfica, nos narran unos capítulos, a modo de epílogo, que relatan cierto posible y ficticio encuentro entre los artistas y el joven Verne, dando el imaginario pistoletazo de salida a esa serie que pretende ser fantástica, pero que todavía anda en pañales.

Inmediatamente, los visitantes se abrazaron y se entregaron a las más extravagantes muestras de alegría, saltando, bailando, y riendo como idiotas, mientras yo los contemplaba atónito.


Valoración: 4/10

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Desastre

wrapimgGUION Y DIBUJOS: Fran Fernández
EDITORIAL: Underbrain
PVP: 17,00 €


Tomo tapa blamda con solapas, 17x24 cm., 144 pag., color.

Desastre es una enfermedad genética, de transmisión sexual, que nada tiene que ver con Stan Lee. En realidad sí tiene algo que ver; algunos lo asumen como un horrible objeto del destino, y otros como el siguiente salto evolutivo. Te pueden aparecer tres pezones, o la posibilidad de lanzar rayos por las manos. FIU, FIU. No importa, el cómic no trata de todo esto.

Parece que nuestro protagonista es el primer viajero espacial, que ha abandonado los años más felices del siglo XX, a cambio de un agobiado siglo XXI. También parece que la invasión de unos alienígenas azules cual pitufos es inminente, y además los avatares te leen los pensamientos, y se mosquean si les disparas a los genitales. Bien pensado, yo tampoco reaccionaría muy bien si algún pringado practicara el tiro al pato con mis pelotas. Igual me daba por invadirles a mí también. Pero ese no es el quid de la cuestión.

Esto va de viajes en el tiempo, por supuesto, y más vale que dispongas del suficiente, porque vas a necesitar leer este cómic del tirón para entender la línea temporal. Tampoco es que importe, pero vas a disfrutar mucho más de sus intenciones, todas malas, las de este murciano marciano, Fran Fernández, tan cerca de Clowes como de Toriyama. Así da gusto aficionarse al noveno arte, con jóvenes talentos como éste dispuestos a recomponer el medio como les viene en gana, y hacerlo bien.

El precio un tanto elevado, pero se le perdona por la buena calidad de ese papel resbaladizo, en una editorial independiente, Underbrain, que decide arriesgarse por el cómic, por un autor novel, y por una historia desquiciada. Agradezco la inclusión de viñetas eliminadas, algo que, de modo incomprensible, no se prodiga más en estos casos.


Valoración: 8/10


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jueves, 24 de abril de 2014

El ángel de la retirada

wrapimgGUION: Serguei Dounovetz
DIBUJOS: Paco Roca
EDITORIAL: Bang
PVP: 13,00 €


Tomo tapa blanda con solapas. 64 pgs. Bitono. 17 x 24 cm.

De un tiempo a esta parte, no me dedico tanto como antaño a reseñar todo lo que cae en mis manos. El motivo no es otro que un replanteamiento de los objetivos de las reseñas, o dicho de otro modo, que para no decir nada bueno de un cómic, mejor me callo. Bajo esta excepción no se cobijan los títulos nominados a premios importantes, como son los del inminente Saló del Còmic, porque disfruto conociéndolos y valorándolos, y aportando mi opinión sobre los mismos. Ese es el motivo de que ahora estés leyendo esto.

El ángel de la retirada es el ejemplo editado de un cómic nominado por el nombre que aparece en su portada. Pretende concienciarnos sobre los hechos que tuvieron lugar en la frontera franco española tras la Guerra Civil, cuando miles de conciudadanos huían de lo que amenazaba ser un largo y penoso periodo bajo régimen fascista. Te lo puedo resumir, ya lo contaban mejor en El arte de volar: muchas personas hacinadas en condiciones infrahumanas, hasta que las autoridades decidieran qué hacer con una miríada de refugiados políticos.

El guionista, un tal señor Dounovetz, enfoca estos recuerdos en la persona de Victoria, una muchacha residente en la colonia española de Beziers, sur de Francia. La chica está muy concienciada con sus raíces y demás, y revivirá momentos intensos con un recuerdo achechante en su subconsciente. Narices, estoy resumiendo el cómic y parece mejor de lo que es en realidad; empezaré de nuevo.

Una niñata bobalicona con una idea del mundo muy clarita, insiste en evocar unos hechos intensos y dramáticos de la historia, para luego pasar por encima sin dedicarle apenas atención. La trama se sostiene gracias a la labor de un artista cuyo trazo es ya harto reconocible, Paco Roca, pero el panfleto didáctico y dogmático no puede camuflarse bajo la apariencia de un tebeo si no tienes algo de gracia para implicar al lector, algo que no sucede en ningún momento; salvo quizás en el discurso final, que cierra la duda existencialista con una fuerte dosis de realismo empírico.

Me cuesta entender los motivos que incitan a los críticos y sabihondos representantes de los premios comiqueros a incluir este tebeo en la lista de finalistas, más allá del reiterativo interés en incluir nombres propios muy significativos en ese listado. Por lo demás, quizás el peor trabajo del señor Roca, excepto quizás las aventuras de un aventurero en Granada, de infausto recuerdo.


Valoración: 3,5/10


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Blacksad #5. Amarillo

wrapimgGUION: Juan Díaz Canales
DIBUJOS: Juanjo Guarnido
EDITORIAL: Norma
PVP: 15,00 €


Álbum 56 pgs color, tapa dura, tamaño 23,5x31 cm.

Quinta entrega de esta colección abierta, de aparición irregular, que narra las desventuras de cierto gato de elegante porte y triste mirada. Se trata de John Blacksad, otro personaje antropomórfico más en el mundo en el que habita, donde no faltan otros ejemplos representantes del mundo animal, caminando sobre dos patas y maldiciendo al cielo su mala fortuna.

En esta ocasión, nuestro héroe arrastra sus huesos por distintas localizaciones rurales de los viejos e interminables terrenos norteamericanos, con la excusa de un viaje inesperado, durante el que se cruza con elementos desaconsejables durante semejante periplo, pero también con algunos individuos a los que podría acabar denominando amigos.

Es el amarillo el elemento central con el que Guarnido ha querido plasmar la ruta, como antes lo fuera el negro, el blanco, el rojo y el azul. Amarillo es también un poblacho de Texas donde transcurre parte de la acción, pero suena a oportunista recurrencia con la que integrar en cierto modo la serie. Sin excusas, las ilustraciones vuelven a estar a una altura sobresaliente.

Muchos han criticado cierto bajón narrativo en esta última entrega, pero a mí me ha encandilado la propuesta de Díaz Canales. Tal vez porque soy un romántico a quien siempre convencen los largos trayectos en las interminables carreteras estadounidenses, ésta ha resultado ser una agradable sorpresa. Y no faltan aventuras, traiciones, grandes sentimientos, y hermosas señoritas. No le puedo pedir nada más a un buen cómic.


Valoración: 8/10


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miércoles, 26 de febrero de 2014

Las calles de arena


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GUION Y DIBUJOS: Paco Roca
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 15,00 €


Libro 104 páginas, color. Tapa dura. Tamaño 17,5 x 25 cm.

Cuando hace unos meses leí Arrugas, posteriormente galardonada con numerosos premios y reconocimiento, sentí crecer en mis entrañas ese sentimiento cada vez más esquivo, que acontece cuando cae en nuestras manos una pequeña maravilla. Muy comentada y reseñada, esa obra era un difícil listón para su autor, que probablemente escribiría a su sombra a partir de entonces. Cuán equivocado estaba, por supuesto.

En este mismo foro, recibí el inquietante mensaje, en forma de reseña positiva, de que Las calles de arena podría ser, incluso, mejor todavía que el anterior trabajo de Paco Roca. Tuve ocasión de ojear las primeras páginas que, de modo promocional, habían aparecido en diferentes webs, y no me dio en absoluto esa impresión. Seguía reacio a admitir una realidad que acabaría abofeteandome en toda la cara.

Nuestro protagonista no tiene nombre, porque parece no necesitarlo. Es indeterminadamente joven, algo irresponsable y soñador, muy gris. Más o menos como cualquiera de nosotros (yo me excluyo, claro está). Llega tarde a una importante cita, y decide atajar por el Barrio Viejo, donde las calles no son rectas, donde nacen los sueños que sueña la ciudad, donde un pobre hombre puede perderse si no sabe a dónde va. Así termina en las calles de arena.

Termina sus pasos en un enorme hotel, con infinitas habitaciones, que siempre le había pasado inadvertido. Es entonces cuando se cruza con esos peculiares personajes, auténticas razones de ser de este álbum. Caracteres estrafalarios, profundamente matizados, encerrados contra su voluntad en una prisión que ellos mismos se han construido, extraviados en el sueño de la ciudad.

Bravo. Bravo porque el señor Roca ha demostrado ser un talento, un admirable narrador, que ha escogido el noveno arte como medio de expresión. Así aprendan Borges, Poe, y Dalí.

Les he cogido cariño a estas criaturas, que pueblan las páginas de este cómic. A falta de una imposible secuela, tendré que conformarme con releer la obra, cumpliendo así pleitesía al ouroboros, auténtica trampa de la historia.


Valoración: 8/10

Una posibilidad entre mil


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GUION Y DIBUJOS: Cristina Durán, Miguel Angel Giner Bou
EDITORIAL: Sinsentido
PVP: 15,00 €


Se aprende en la cuna,
se aprende en la cama,
se aprende en la puerta
de un hospital.
Se aprende de golpe,
se aprende de a poco
y a veces se aprende
recién al final

Jorge Drexler, Polvo de estrellas



Tomo tapa blanda con solapas, 126 paginas bitono, tamaño 17 x 24 cm.

Cristina Durán y Miguel Angel Giner Bou son una pareja que, allá en 2003, tienen una niña, a la que deciden llamar Laia. Todo parece haber ido correctamente, pero una mañana la niña no está en la cuna, pues las enfermeras se la han llevado a hacerle unas pruebas. Es entonces cuando empieza el calvario.

Un severo golpe para una familia, una extraña afección genética que impide la correcta producción de proteína C, y cuyas consecuencias provocan daño neuronal irreversible. Laia logra salir adelante, pero comienza un duro recorrido en la vida, para el cual necesitará de toda la ayuda posible.

Los protagonistas de esta historia son asímismo autores, y además, padres. En esta novela gráfica nos muestran el difícil camino que debieron recorrer para sacar adelante su familia, y luchar por el bienestar de su pequeña. Sobreponerse a las dificultades que entraña su cuidado, sobrellevar las decepciones que, de manera cruel, la vida asesta a modo de golpe artero, precisamente cuando una capa de rutina y cotidianeidad comienza a dibujar un atisbo de felicidad.

Destacan una y otra vez, sin que se les caigan los anillos, la imprescindible ayuda que recibieron de médicos, enfermeras, especialistas, maestras, y fisioterapeutas. Cómo no, también de amigos, y por supuesto, de familia. En cierto modo, el libro acaba convirtiéndose en un panfleto de agradecimiento a todo aquél que, en cierto modo, colaboró en el trayecto. No me importa, pues se configura como un manual de lectura obligada para los padres que, como ellos en una ocasión, se vieron desorientados y asustados, atemorizados por la suerte de su hija. Conviene recordarles que no están solos, y mucha gente generosa y capaz se ayudará a reconducir sus vidas; solo necesitan constancia, paciencia, y mucha, mucha fortaleza, de la que los autores han demostrado poseer con creces.

Y mucho amor, claro, pero no quiero dramatizar.

Los autores han trabajado en una empresa de animación, y entienden el mundo de la ilustración y la publicidad, por lo que el estilo artístico se adapta convenientemente a sus intereses, que es el de resultar claros a la hora de transmitir información y sentimientos. Imagino que la limitación presupuestaria incide a la hora de elegir formato, pero aun así, los tres colores son trabajados con delicadeza y cuidado.

Por cierto, seguro que ha hecho mucho bien, pero he terminado por detestar al señor Vojta, que descanse en paz.


Lo más terrible se aprende en seguida
y lo hermoso nos cuesta la vida.

Silvio Rodríguez, Canción del elegido



Valoración: 6,5/10


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martes, 18 de febrero de 2014

Gorka. El Viento de Odei



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GUION: Carlos Portela
DIBUJOS: Sergi San Julián
EDITORIAL: Dolmen
PVP: 19,95 €


Libro tapa dura. 168 pgs b/n. 17 x 25 cm.

Allí estaba yo, en una de mis paradas favoritas del Mercat de San Antoni, estrujando mi cerebro y mi bolsillo a la caza de la lectura perfecta para la semana venidera, generosa en tiempo libre. Justo a mi lado, otro cazador de leyendas advierte este título como por casualidad, y preguntando por su contenido, comienza sus alabanzas a la serie cual juglar contemporáneo. Finalmente, arguyendo que no era más que material recuperado y reeditado, abandonó el ejemplar en su correspondiente espacio.

Habéis adivinado; sobradamente reconocido entre mis pares como un tipo sin criterio, tiempo me faltó para arrebujarme en la butaca, y proceder a la lectura de las aventuras de Gorka, este guerrero amargado de extraña fisinomía.

Su morfología es precisamente una de las cosas que primero llama la atención a cualquier despistado. Un descarado cruce entre Alf (el alienígena de siete estómagos), el aclamado Cerebus, y el popular Bone. Un carácter cercano a sus familiares primigenios, las ratas de cloaca, y un bondadoso y leal corazón, que lo ubica en una alineación descaradamente legal (a pesar de ser una criatura de Caos).

Nacida hace ya casi veinte años, esta criatura se desliza por la pluma de Sergi San Julián, uno de los mejores lápices españoles que se han parido en las últimas décadas, cuya proyección solo se ha visto limitada por la coyuntura del mercado hispano comiquero.

A pesar del carácter heróico y mítico de la leyenda que acompaña la historia, ésta se desarrolla con cierta confusión y desorientación argumental. Podría culpar a Carlos Portela, su guionista, pero me atrevo a señalar una pobre labor de coordinación con Fernando Iglesias, responsable del storyboard; sucesos desordenados y desencajados en una historia razonablemente simplona, sin excesivas aspiraciones más que narrar las aventuras de un interesante y bizarro personaje.

Por último, aplaudir la edición en formato novela gráfica, más apetecible en el actual mercado que el originario comic book, difícilmente sostenible. Incluye artículos, opiniones, bocetos, portadas... Todo lo que se puede pedir a un buen regalo para estas fechas, además producto nacional.

Por cierto, si veis a un tipo feo y gordo con gafas por el Mercat de Sant Antoni, dadle una colleja de mi parte.


Valoración: 3,5/10


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El arte de volar


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GUION: Antonio Altarriba
DIBUJOS: Kim
EDITORIAL: De Ponent
PVP: 22,00 €


Álbum tapa blanda. 16,5 x 23,5 cm. 208 págs. bitono. Hay por ahí una edición limitada y numerada, muy bonita, pero no estoy para muchos dispendios. Ya sabéis qué regalarme estos Reyes.

Voy a contar la vida de mi padre con sus ojos pero desde mi perspectiva. Puedo por lo tanto asegurar que fue así como se suicidó. Puedo igualmente asegurar que, aunque parecieran unos pocos segundos, mi padre tardó noventa años en caer de la cuarta planta.

Más o menos, así comienza la narración de esta novela gráfica, lo mejor que he leido este año, y a estas alturas. En tres páginas, observamos el meticuloso plan de un anciano, determinado a poner fin a sus días. Qué le pasará por su cabeza? Qué pasos ha dado, y qué rumbos ha tomado, para llegar a ese punto? Antonio Altarriba, su hijo y tocayo, se pone en su lugar, ayudado por recuerdos narrados, y con multitud de anotaciones como muleta. Pero sobretodo, porque son la misma persona, porque hay una parte de él en su padre, y buena parte de su progenitor en el autor. Le tomamos la palabra y prestamos atención a un relato que no tarda en absorvernos a su esencia.

Cuatro etapas, cuatro periodos de su vida, que servirán para diferenciar y ubicar unos hechos vitales, en un periodo histórico concreto y comprensible. Comienza el intervalo que transcurre entre 1910 y el ’31, en tierras aragonesas. Un mozo reside en una pequeña localidad tan cercana como separada de Zaragoza, realizando una actividad que nunca le reportará felicidad, lo que se convertirá en una constante en su vida. Este joven hará lo posible por agarrar las riendas de su destino, en un entorno tan idílico como claustrofóbico.

La segunda etapa incluye los años comprendidos entre 1931 y el ’49. Sí, lo habéis averiguado, centrado en la pequeña e intrascendente Guerra Civil, que desgarró vidas y conciencias por igual. Es con diferencia la más profunda, lo que aporta una idea de hasta qué punto afectó a nuestro protagonista, lo que no debe extrañarnos. Deja de ser una inocente historia rural, para transgredir en la narración del conflicto bélico, a menudo en primera persona. Conocerá personas que se implicarán de manera inmediata en su vida, para ser olvidadas tan pronto pasamos página.

Una tercera etapa abarca las décadas que integran los años 1949 hasta el ’85. La más longeva, pues incorpora lo sucedido a un hombre corriente, que ya ha sacrificado los ideales más importantes de su vida, a cambio de procurarse una existencia amargada, vacía, traicionada. Una mujer compartirá sus días, aunque no sus sueños, y le proporcionará el más anhelado regalo que puede esperar de la vida: un hijo.

Los últimos años de nuestro protagonista transcurrirán en una residencia, donde decidirá acortar sus sufrimientos. No es difícil entender ahora sus motivaciones, una vez comprendemos el deterioro humano que supone el trato recibido, privado de la dignidad que una vez pudiera exigir. Atención a las muchas correlaciones que hallamos con Arrugas de Paco Roca, otra extraordinaria obra integrada por ancianos asilados.

Con este resumen he pretendido ordenar el contenido de la obra, pero soy consciente de mi incapacidad para transmitir las sensaciones recibidas mediante palabras. Es por ello que ni siquiera me esfuerzo, sabedor de la inutilidad de plasmar esos maravillosos sentimientos con mis burdas expresiones. Eso lo dejo a los especialistas en prólogos, conocedores de terminología comiquera y conceptualización narrativa.

No puedo ignorar el trabajo del dibujante Kim (Joaquim Aubert Puigarnau para los amigos), sin cuya labor esta obra sería algo muy diferente. Tan solo le reconocía por las páginas de Martínez el Facha en la revista El Jueves, las cuales siempre paso de largo por falta de feeling. Y es que nunca me ha gustado su estilo que tanto acerca el realismo con la sátira, pero debo admitir que aquí ha rizado el rizo. La densidad de la viñeta ciertamente no lo asusta, y se maneja con sorprendente facilidad entre las infinitas reacciones faciales. Además, no renuncia nunca a su talante, y se sirve de caricatura tanto como quiere, para relativizar caracteres que se adaptan a su interpretación.

Me bastará decir que esta es, sin lugar a dudas, una de las lecturas imprescindibles del panorama comiquero contemporáneo, patrio para más inri. Cuándo empezarán a caer los premios y el reconocimiento? Tan pronto corra la tinta.


Valoración: 9/10


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Papel estrujado

wrapimgGUION Y DIBUJOS: Nadar
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 19,00 €


Tomo tapa blanda con solapas, 17x24 cm., 400 pag., B/N.

Javi es un chaval adolescente, de físico y carácter ciertamente rebelde y conflictivo. Ha abandonado las clases en el instituto, y gana unos euros extras como matón a sueldo. Por otro lado, Jorge es un hombre maduro, que recién llegado a la ciudad, reside en una pensión, y trabaja como carpintero en un taller; taciturno y reservado, su pasado esconde no pocos secretos, que se nos irán revelando conforme avance la lectura.

Así se presenta Papel estrujado, ópera prima en el universo de las novelas gráficas de su joven autor, Nadar, conocido en círculos íntimos como Pep Domingo.Y menuda manera de debutar, si se me permite decirlo. Algunos lo comparan con Mazzucchelli o Peeters, y yo incluiré a Lutes o Prado en sus referencias cruzadas. Y no acostumbro a repartir lisonjas de manera gratuita.

La obra es ambiciosa, tanto por su deseo de abarcar varias vidas entre sus páginas, como por la naturalidad con la que se desenvuelve en espinosos derroteros, refiriéndome al estilo. La trama avanza en forma espiral, desvelando cuanto quiere de eventos pasados. Puede confundir ligeramente al lector vocacional, pero cuando éste ya se ha habituado a los modos, captura la referencia temporal sin más problemas.

El arte gráfico no es tampoco el punto débil del autor, quien juega desencorsetado dentro de una impuestas limitaciones, contenido en un entorno realista. Una vez más, puede despistar con el aspecto físico de su protagonista, pero ello forma parte del juego narrativo, y pronto el lector, sabedor de las reglas, disfrutará de la propuesta.

Aplaudo la incursión de este joven valor en el panorama comiquero español, engrosando así la lista de talentos patrios. Poco o nada me extrañaría ver esta obra entre las seleccionadas para el premio del Saló del Còmic de Barcelona, abriendo las puertas habituales en el mundillo. Sea como fuere, estoy convencido que volveremos a oir hablar de este brillante creador, pues mucho potencial atesora todavía.


Valoración: 8,5/10


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martes, 24 de diciembre de 2013

Mantecatos

GUION Y DIBUJOS: Manel Fontdevila
EDITORIAL: Glenat
PVP: 11,95 €


Álbum tapa dura, 56 pgs b/n. Colección "10".

A Manel Fontdevila lo conocemos todos por su trabajo en el semanario comiquero El Jueves (sí, yo también opino que es un cómic, con más de la mitad de sus páginas cubiertas por viñetas). Por un lado, su popular creación de La Parejita, que yo siempre evito para eludir el reconocimiento en sus penurias. Por otro lado, en colaboración con Albert Monteys, unas páginas pensadas Para tí que eres joven, donde llegué a apreciarlo y respetarlo.

Como promete la publicidad, sin embargo, nos encontramos aquí con un trabajo fuera de los cauces habituales del autor. Cambio de registro decepcionante para sus seguidores, pero recibido con los brazos abiertos por marginados en busca de nuevas y atrevidas propuestas, como yo mismo.

Más cerca entonces del absurdo prodigado por Prado, también familia de la bufonada publicación, se extiende en numerosos y breves acercamientos independientes, o historias cortas todas ellas. Unas pocas páginas para ponernos al corriente de pensamientos desviados, personajes entronizados, sucesos incongruentes dentro de la cotidianeidad. Todo, eso sí, con el más absoluto y limpio sentido del humor que puede destilar su creador.

Mención especial requieren las páginas centrales del álbum, núcleo de la idea original, de título homónimo a la publicación. Mantecatos reune, en sus páginas, la inocencia en bruto de una tierna infancia, aislada de pesares, rodeada de cariño. El siempre presunto trasiego a una edad abandonada, tomado con la simpatía, el desparpajo, y la falta de ridículo que realmente soporta la sorpresa de su historia.

Cuanto menos curiosa obra de calidad en una edición, como suele suceder, tratada con el cariño que esta editorial suele prodigar con autores de nuestras fronteras. Una pequeña y delicada maravilla envasada en poco más de 50 páginas, todo un gustazo en nuestros tiempos.


Valoración: 6,5/10

Cuerda de presas

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GUION: Jorge García
DIBUJOS: Fidel Martínez
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 12,00 €


Cuerda de presos: conjunto de penados que van atados fuera de los presidios.

Tomo 96 pgs b/n con grises, tapa blanda con solapas, tamaño 17x24 cm.

La Guerra Civil española, a pesar de ser cruenta y horrible, no fue lo peor que le pudo suceder a este país. Más infame fue la posguerra, coordinada por viles y execrables productos de una mentalidad enfermiza, dictatorial, y abominable. Adjetivos destinados a definir a cierto personaje de relevancia histórica poderosa, que deberían desenterrar para profanar su cadáver, y sepultarlo de nuevo bajo toneladas de cieno. Décadas después de su muerte, todavía poderosa es su nefasta sombra de influencia, y sus nucleótidos infames, que todavía pululan y rigen el destino de muchas vidas.

Queda clara cuál es mi filiación ideológica, pero dista mucho de ser, a pesar de las apariencias, tan extremada como la de los autores de esta novela gráfica. Y es que si quieres contar algo concreto, debes hacerlo de modo directo; demasiado, tal vez, sigue siendo insuficiente.

A lo largo de diferentes historias, Jorge García nos cuenta los avatares de mujeres que, tras la experiencia del desgarro bélico, deben convivir con la realidad de una nueva, grande, y negra España. Lo harán como enemigas del Estado, por su ideología previa o durante la guerra, entre rejas, bien reales, o figurativas. Un feo panorama que se nos ofrece de la situación de antaño, aunque bien podría quedarse corto.

Su mayor limitación, a mi entender, es no centrarse en una situación concreta, con la que poder identificarnos, que pueda hacer eco de sus protestas y denuncias. Además, se sirve de un medio rico, el cómic, del que parece no saber extraerle todo el partido posible. El destitanario de esta obra es, además, adulto, y ducho en el medio, con lo que no se requiere apostillar cada situación, cada interferencia. Deja poco o nada a la imaginación y la inteligencia de un lector que exigua participación tiene.

El arte de Fidel Martínez es claramente expresionista. Con sus méritos y defectos, no deja de ser una apuesta arriesgada, pues no estamos ante un Breccia, y aunque el resultado no es ni mucho menos un fracaso, no cuaja en mi ideario personal.

No soy, ni mucho menos, tan entusiasta como Hernández Cava, autor del prólogo, con respecto a esta obra, que tilda como magnificiente. Cita también a Carlos Giménez, cuyo trabajo sobre la vencida España deja profundas huellas. Yo ya sabía que los guardias civiles son unos malditos bastardos, y las monjas son unas frígidas zorras... eran, quería decir eran. Yo ya sabía; ahora hay que decirlo, y que se nos escuche.

“Tienes más trabajo que el butanero de Hitler”. Chiste popular franquista.


Valoración: 3,5/10

Historias del barrio

wrapimgGUION: Gabi Beltrán
DIBUJOS: Gabi Beltrán, Bartolomé Seguí
EDITORIAL: Dolmen, Astiberri
PVP: 18,00 €


Tomo tapa dura, 17x24 cm., 152 pag., B/N.

Vamos a ponernos nostálgicos estos días. El calendario acompaña, con las Navidades a la vuelta de la esquina, y la depresión crónica azuza la idea que cualquier tiempo pasado fue mejor. Conviene echar la vista atrás y vernos con la única muda disponible, cenando papas fritas casi cada noche. Y lo haremos, en esta ocasión, leyendo un ejemplar de Historias del barrio.

Agonizan los ’70, y calzamos los ’80 con la alegría de un país ignorante y temeroso, donde los malnacidos campan a sus anchas. En la isla de Mallorca, en uno de sus barrios con más solera y más miseria, crece un joven despierto y despabilado, soñando con abandonar ese suelo gracias a su talento como artista. Se llama Gabi Beltrán, y recogerá sus experiencias ya adulto, para nuestro regocijo, en forma de viñetas.

No es fácil ganarse los duros cuando aprieta la necesidad, pero unos zagales se buscan el modo. Conoceremos también la relación, casi inexistente, con su familia, o su deprimente despertar sexual. Pero un mundo tan áspero se soporta gracias a la amistad, la que se forja con otros elementos afines que el azar ha sugerido en tu camino, y se solidifica o se disuelve en función del tiempo y su desgaste. De esa amistad trata básicamente este libro.

Está dibujado a cuatro manos, con la colaboración de Seguí, un artista que nunca fue santo de mi devoción, pero que admito sabe aquí licuar con la fealdad requerida una inocencia gráfica más propia de Beltrán. Suyos sospecho son muchos efectos sombríos y crudos que dictaminan el tono de la obra.

Editada por Dolmen, contó en su momento con la colaboración del Ajuntament de Palma para su publicación, tras serle concedido el Premi Ciutat de Palma de Còmic 2010. Otros tiempos, otros polvos, de los que ahora disfrutamos unos lodos. Pero algo bueno ha quedado de todo aquello, como el hecho de haber podido disfrutar de la lectura en catalán, con una riqueza de lenguaje autóctono imposible de traducir con honestidad. Para leerla en castellano, señalo la edición de Astiberri. Me apuntan una segunda parte de la obra, tal vez más adulta, más fría, igualmente nostálgica.


Valoración: 7,5/10


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viernes, 29 de noviembre de 2013

Panorama

wrapimgGUION Y DIBUJOS: VVAA
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 22,00 €


Tomo tapa blanda con solapas, 17x24 cm., 312 pag., color y B/N.

Por muy agorera que pueda parecer la situación socioeconómica de nuestro país, o precisamente a causa de ella, debemos admitir el buen momento que atraviesa la historieta española en nuestros días. No creo pecar de soberbia cuando afirmo que poco o nada tiene que envidiarle a países vecinos, menos aún allende los mares. Y cada vez parecen más los que piensan exactamente lo mismo.

Con ese espíritu se ha recopilado este libro, que pone sobre la mesa ejemplos del cómic español en el Panorama actual. Concretamente, han estabecido criterios de género para enmarcar la selección, situando la novela gráfica como núcleo de creación. No les falta razón ni ambición para intuir otros posibles proyectos, centrados en géneros distintos e igualmente representantes de la historieta.

Como en cualquier antología, encontramos ejemplos de resultados muy dispares. Evidentemente, no todas las casi treinta microhistorias recopiladas nos gustarán, pero en mi caso debo admitir que sí lo han hecho la mayoría, y unas cuantas me han parecido excelentes.

Por si eso fuera poco, solamente debemos repasar el enorme listado de autores participantes para acabar de decidirnos por la adquisición de este volumen; la mayoría, además, con obras totalmente inéditas, y en algunos casos, haciendo referencia a trabajos previos. Ya conocía a la casi totalidad de los trabajadores, y debo admitir que los desconocidos me han sorprendido de manera grata. Para que se os vaya haciendo la boca agua, sabed que participan Max, David Rubín, David Sánchez, Alfonso Zapico, Santiago Valenzuela, Miguel Gallardo, Juan Berrio, Fermín Solís, o Paco Roca. Echo en falta algunos ilustres, pero no muchos.

Para terminar, contamos con una batería de minireseñas sobre títulos realizados estos últimos años, con lo que podemos hacernos una idea de la situación del medio, y del género de la novela gráfica en particular. Reseñas elaboradas por Alberto García Marcos y Gerardo Vilches, demostrando una profesionalidad que avergüenza a servidor.


Valoración: 8/10


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martes, 12 de noviembre de 2013

36-39 Malos Tiempos #4

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GUION Y DIBUJOS: Carlos Giménez
EDITORIAL: Glenat
PVP: 15,00 €


Álbum 64 pgs b/n, tapa dura, tamaño 24x33 cm. Serie completa en 4 volúmenes.

Cuarta y última entrega de esta serie de episodios nacionales, visión intimista y personal sobre el denostado pueblo durante la Guerra Civil Española, de unos de los mejores autores de nuestro país, un tal Carlos Giménez, propuesto por su obra para recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Casi nada.

A lo largo de los tres álbumes previos, hemos asistido a una revisión del conflicto alejada de las trincheras, los héroes y las estrategias o tácticas militares. Hemos centrado nuestra atención en la ciudad de Madrid, uno de los últimos baluartes republicanos, donde sobrevivían unos ciudadanos ajenos a los tejemanejes políticos y castrenses, pero no a la hambruna, y la pobreza.

En esta ocasión, asistimos al final del conflicto armado, tras la rendición incondicional de los últimos defensores de la libertad, a manos de un hombrecillo vil y poderoso, rencoroso y artero, que dirigiría los destinos de nuestro país por décadas. Los habitantes de la capital ya se resignan al principio de la posguerra, el inicio de persecuciones, atropellos y fusilamientos dirigidos a purgar el país de indeseables elementos.

Sigue nuestra atención centrada en Marcelino, un buen hombre empeñado en sacar a su familia adelante. Su esposa, una mujer de armas tomar, quien no pierde los anillos a la hora de admitir su inmisericorde situación, y plegarse ante la voluntad de los que ahora mandan en el cotarro. Y por supuesto, Marcelinito, el pequeño de la humilde familia, inocente visión del pequeño infierno en el que conviven a diario.

Giménez recupera así la mejor intención narrativa, centrando los eventos acaecidos en la nación, integrándolos en el pueblo humilde, el ciudadano de a pie, el auténtico perjudicado de cualquier hostilidad. Sirviéndose de pequeños relatos, breves capítulos en sus vidas, nos ayuda a configurar una visión completista y real de una comunidad derrotada, afligida, y temerosa.

Cierro así el último ejemplar de una serie brillante, referencia obligada, en lo sucesivo, a la comprensión de lo acaecido aquellos aciagos años, en una España que insiste en no abrir los ojos, por vergüenza más que por melancolía.


J. Allen – Entonces, no es posible ninguna tregua, ninguna avenencia?
Franco – No, decididamente no. Nosotros estamos luchando por España. Ellos luchan contra España. Seguiremos adelante a cualquier precio.
J. Allen – Pero, tendrá usted que fusilar a media España.
Él movió su cabeza, sonrió y luego, mirándome fijamente, concluyó:
Franco – He dicho a cualquier precio.

Entrevista con el General Franco, por Jay Allen. Chicago Tribune, 28 julio 1936.



Valoración: 7,5/10

Saltando al vacío


GUION Y DIBUJOS: Man
EDITORIAL: Glenat
PVP: 12,00 € c/u, con lo que la tienes completa por 60 eurazos; una ganga, de verdad.


El aire es frío, pero aun así el cuerpo me arde. No hay nadie alrededor, estoy solo.
Frente a mí, el abismo, y junto a él, el miedo.
Porque aunque no es el primer abismo al que me encaro, sí es el más grande y oscuro.
Cojo aire y aprieto los dientes.
Un primer paso y otro y cada uno más fuerte, más rápido.
Y otro más, y otro.
Ya no hay marcha atrás.
El miedo se convierte en rabia. El abismo se planta ante mí y el resto desaparece.
Entonces, el último paso. El suelo ya no está bajo mis pies. Ya nada depende de mí,
Puedo caer en la oscuridad o llegar al otro lado, al siguiente paso,
que me conducirá al siguiente abismo.
Pero ahora sólo vuelo, ya no importa nada más.



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Esta es la historia de Raúl, Luna, y Edu, tres chavales post adolescentes, tres amigos, de esos que dan la cara por tí, que siempre están al alcance de la mano, que te definen de cierta manera. De esos que, cuando faltan, dejan un hueco imposible de rellenar.

Se da la circunstancia que tienen un hobby en común, una actividad que comparten, como un modo de vida. Se trata de algo llamado parkour, que se resume en ir dando brincos por los tejados de las ciudades, si te sirve una mala definición al uso. Se hizo popular entre los foráneos tras el estreno de la peli Yamakasi, de triste recuerdo cinéfilo. Por supuesto, se trata de algo mucho más intenso, que requiere ser vivido desde cerca; pasear la vista por las páginas de estos ejemplares ayuda a hacerse una idea.

Gracias a esta improductiva actividad, el autor logra transmitir, siempre que se le antoja, profundos sentimientos y hondas pasiones. Corren, saltan, esquivan y se lanzan una y otra vez a un incierto vacío, depurando la mente de pensamientos, compartiendo algo tremendamente personal, íntimo, envidiable para cualquiera ajeno al círculo.

No todo van a ser carreras e inciertas apuestas al funesto destino. La trama incorpora roces y diferencias en esa platónica hermandad, nada que la auténtica amistad no pueda limar. Y algo de mala sangre, malas intenciones, y malas compañías, todo para justificar una trepidante secuencia tras otra de acción singular. Un mal paso te puede llevar a una caída segura, en las azoteas y en la metáfora que implica la historia.

Man, también conocido en círculos algo más íntimos como Manuel Carot, desglosa una magnífica madeja repleta de aventuras, emociones, amor, amistad, compañerismo, fraternidad, traición, venganza, pasión, y perros.

No trabaja solo. Para los colores, capas y capas, cuenta con la colaboración de Ego. De todos modos, retoca el material escaneado y coloreado, para darles esos últimos detalles que hacen de sus páginas una delicia.

He disfrutado siguiendo las peripecias de nuestro trío rebelde y carismático. Por desgracia, la conclusión me ha decepcionado por exceso de glucosa, y cierta tendencia a dibujar un emoticono sonriente al final del trayecto. De todos modos, agradezco al autor el esfuerzo de convertir los paisajes de la ciudad, reconocibles para cualquier barcelonauta, en un fondo de viñeta, hermoso pero no protagonista, para no desviar la atención hacia una triste representación panorámica publicitaria.


Valoración: 8/10


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Las Serpientes Ciegas

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GUION: Felipe Hernández Cava
DIBUJOS: Bartolomé Seguí
EDITORIAL: BD Banda
PVP: 16,00 €


Álbum 72 pgs a color, tapa dura, tamaño 24 x 32 cm.

Tiempo hacía que tenía pendiente esta lectura. Encumbrada a las más altas cotas de reconocimiento, gracias a premios y condecoraciones de la más alta alcurnia, llamaba una y otra vez a mi puerta de obligadas lecciones. Un álbum galardonado con el premio del Saló, o el Premio Internacional del Cómic, tiene que ser, por lo menos, una obra excelente. Un primor, como mínimo, algo cercano a una obra maestra.

A menudo, sucede que albergo esperanzas huecas, nacidas por una predisposición natural, después de que un trabajo se me presente envuelto en papel de estraza, y una recomendación de las más altas esferas. Es entonces cuando, en caso de no cumplirse las mínimas expectativas, el batacazo de la decepción resulta más tremendo, por inesperado. Ya debería haber aprendido la lección, pero este cómic me devuelve a la realidad.

No se trata, sin embargo, de una obra de calidad menor, se me entiende. Hernández Cava sintetiza la madre de dos mundos en sus páginas. Por un lado, NY, la capital del mundo en pañales, enfrentándose al que será su rival por décadas con unos métodos que rayan el infantilismo. Por otro lado, el aspecto más pueril y descuidado de la que fue la última guerra romántica, donde se enfrentaron la libertad revolucionaria, y el autoritarismo infame.

Ninguno de ambos aspectos retratados con acierto. Lo hace con cariño, con esmero, pero pasa por alto tantos elementos al alcance de la mano, que obtiene un producto ligero, sin profundidad, sin intensidad.

Nos quedamos con el arte de Seguí, con el uso monocorde de la viñeta, pero imaginativo a la hora de regalar cromacidad a su dibujo. Poco interés puede tener su aportación a unos personajes demasiado planos, pero se le concede el mérito de manejarse en el entorno, sobretodo el urbano.

Excesivo regocijo ha despertado esta obra en la crítica, por lo que se amplia esa vasta inmensidad que me separa del criterio artístico convencional. Dado que el batacazo es de envergadura, y todavía escuece, esperaré a la opinión de otro pammhgero antes de lanzarme a la lectura del próximo flamante ganador de un premio similar, gracias.


Valoración: 4/10


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