jueves, 25 de julio de 2013

Los Proyectos Manhattan #1

wrapimgGUION: Jonathan Hickman
DIBUJOS: Nick Pitarra
EDITORIAL: Planeta
PVP: 14,95 €


Tomo tapa blanda, 17x26 cm., 152 pag., color. Recopila The Manhattan Projects # 1-5 USA (2012).

Jonathan Hickman se está convirtiendo en uno de esos elementos discordantes, que si bien suenan estupendamente, cuesta imaginar dónde pueden ser ubicados. El tiempo acaba dando la razón a estos extravagantes creadores, demostrando que un buen artista creará una buena labor, sin importar la materia prima con la que trabaje, desde un grito, hasta una lata de tomate.

Si bien siempre se basa en las mismas pautas, sigue sorprendiendo porque visualiza distintos puntos de vista, evitando la reiteración o las cacofonías. Un guionista de tebeos con estas características solamente puede expresarse en una editorial con mucha manga ancha, sin pretextos ni justillos, y esa editorial existe, por fortuna para nosotros, y se llama Image.

No es tampoco ésta la única incursión de Image en el terreno de la ciencia pura, una circunvalación a la ya manida y algo desfasada ciencia ficción. Recomiendo asímismo Nowhere Men, porque la ciencia es el nuevo rock & roll. Pero vamos a centrarnos un momento en las páginas que tenemos hoy entre manos.

Una recurrente manera de sacudir los cimientos culturales del lector, es presentarle una situación de algún modo conocida y familiar. Justo cuando parece comprender el terreno que pisa, éste se disuelve, y deja al desconcertado aficionado algo desorientado. Si eres capaz de enfocar nuevamente el punto de vista, se te desvelarán no pocas maravillas.

Esa viene a ser la premisa de Los Proyectos Manhattan. Situada en plena Segunda Guerra Mundial, la élite científica escarba en los límites de nuestra realidad, buscando un arma que les permita vencer el conflicto, y lo que sea que se presente después. Así se nos presenta a los ya iconos Oppenheimer, Einstein, o Feynman, vistos por la lente del exceso y sin límites presupuestarios. Nos demuestran que la nueva realeza científica es tan fascinante como peligrosa, y queremos que lo siga siendo.

Obligado estoy a mencionar la labor artística, que corre a cargo de Nick Pitarra. No es la primera vez que coincide el equipo artístico, y debo admitir que el resultado ha sido siempre satisfactorio. La sombra de Quitely es larga, pero sus herederos son dignos portadores del testigo.

Anhelo con fruición el desarrollo de la trama, consciente de la trayectoria que los autores han planeado para la misma. El transcurso del tiempo dará paso a nuevas revelaciones tecnológicas y científicas, y el nombre de los protagonistas será relevado a medida que otros elementos tomen su lugar en la historia. Lamento sobretodo la edición de Planeta, con unos precios poco competitivos, tras esquilmarme las portadas; muchos dirán que son reiterativas, y por tanto el lector puede sobrevivir al robo y el timo sin alzar la voz. Yo pienso que se ha perdido la posibilidad de disfrutar de un interesante trabajo de diseño, y no voy a perdonarle la estafa al editor.


Valoración: 8/10


Imagen

jueves, 13 de junio de 2013

Fábulas. Hombres Lobo en el corazón de América

wrapimgGUION: Bill Willingham
DIBUJOS: Craig Hamilton, Jim Fern
EDITORIAL: ECC
PVP: 13,95 €


Tomo tapa blanda. 17x26 cm., 144 pag., color. Recopila Fables: Werewolves of the Heartland USA (2012).

Cualquier cómic que tenga en su cabecera la palabra Fábulas acaba situado en mi estantería, en la balda que tan longeva colección mantiene reservada. Y aunque he padecido el lamentable cruce de fábulas, o la decadencia de un interesante Jack, la mayoría de ejemplares cumple con los requisitos mínimos de calidad que exijo. La mayoría.

Incluso con el insigne Willingham implicado en este proyecto, el asunto ya comienza con mal pie, con una trama oculta destapada ya en la página cinco. Los dibujos correrán a cargo de Jim Fern y un tal Hamilton, que si bien demuestran su buen hacer en algunos pasajes, también plantan añoranza por el artista titular de la serie matriz. Y es que uno no puede estar en todas partes, haciendo de todo. Suspenso, pues, en el apartado artístico.

De paseo por el ancho país (USA), Lobo Feroz tropieza con una villa aislada, como la isla del doctor Moreau, donde los desdendientes de su propia sangre mantienen una oligarquía basada en una idea grupal, de manada. Todos hombres lobo, como figura en la portada del cómic, y todos arios y rubios y guapos. Solamente puede acabar de una forma, pero la inaudita inoperancia de nuestro protagonista dejará muchos cabos sueltos.

Inquirir en el vistazo que podemos echar al pasado del protagonista, ya una vez instalado en nuestra mundana dimensión, ejerciendo de sanguinario asesino de las tropas nazis en el Bosque Negro. Más allá de las semejanzas con otro lobo (o carcayú) de tebeo, interesante inspiración en una auténtica pesadilla para los soldados alemanes, que perpetraba matanzas en los nevados y ocupados bosques escandinavos. Entiendo que el parentesco no es casual en esta ocasión.

Me alegra observar que el sello Vertigo todavía significa algo para la editorial DC, pues no se cortan en mostrar alegremente genitales masculinos y femeninos, pezones y vello púbico (glandes todavía no), sin la menor vergüenza en seres humanos o lupinos. Sin la menor pretensión erógena, pero admito el valor de la propuesta.

Era necesaria esta intercesión? Con este guionista, nunca se sabe, pues siempre puede recurrir a tramas pretéritas para conciliar su historia. No obstante, me ha parecido forzada en exceso, poco verosímil en su desarrollo y conclusión. Claro que se trata de un tebeo con una fábula como protagonista; qué esperabas?


Valoración: 5,5/10


Imagen

viernes, 31 de mayo de 2013

Superior

wrapimgGUION: Mark Millar
DIBUJOS: Leinil Yu
EDITORIAL: Panini
PVP: 19,95 €


Tomo tapa dura, 18x28 cm., 200 pag., color. Contiene Superior 1-7 USA (2012).

Curioso cómic, que se me pasó por alto en primera instancia, gracias a cierta capacidad de supervivencia engendrada para evitar productos dirigidos con mala leche. Si alguien no ha entendido este comentario, debería echar un ojo a otros proyectos de línea semejante perpetrados por Mark Millar, como su nefasta secuela de Kick-Ass, o el esperpento revitalizado con intereses cinéfilos de Némesis (todavía debe costarle ir al baño al tipo que le concedió cierto galardón en una expo de cómic madrileña).

Pero nunca es tarde si la dicha es buena, y ahora me alegro haberle dado una oportunidad a este título, del que bien puedo diferenciar dos segmentos. La primera mitad, homenaje a los tebeos de superhéroes, y al inolvidable pastel de manzana, icono gráfico y moral para generaciones de lectores y autores. Y la segunda mitad, la típica bazofia alimentada para justificar la venta de una historia de género.

La trama se centra en Simon, un muchacho que padece una terrible enfermedad degenerativa, esclerosis múltiple. Si te lo preguntas, no, no tiene cura. Todo terminará un mal día con su corazón gritando basta, y ese momento siempre tarda en llegar, pero llega demasiado pronto. De repente, por gracia divina (o casi), adquiere multitud de maravillosos poderes, que lo convertirá en una clara representación del superhombre. Lo mejor? Ser capaz de mover los dedos de los pies. A mí también se me saltan las lágrimas.

Al final todo resulta ser un plan lamentable de una entidad malevolgica, una pena de giro argumental que destroza una buena historia, para justificar las hostias como panes. Incongruente manera de empaquetar una tragedia realista, con mallas y capas de por medio, para estropear una trama con tanta perspectiva.

Entiendo que, para ilustrar las páginas, hayan optado por Leinil Yu, un muy capacitado dibujante que se regodea en las amplias perspectivas, algo con lo que se desenvuelve mucho mejor que con los planos cortos. Lástima que de estos últimos hay muchos, y sus carencias te golpean demasiado a menudo como para pasarlas por alto.

Poca culpa tiene este señor del desbarajuste final, en cualquier caso. Puedes centrar un capítulo en los padres del protagonista, que sufren de cerca la espantosa enfermedad, y luego deben afrontar (de nuevo) su misteriosa desaparición. Pero es mejor convertir a un mocoso en un gigante verde hipermusculado, y regalar a los aficionados las previsibles escenas de lucha. Por eso me resulta tan difícil puntuar esta obra, pero al final acaban imponiéndose la sensatez y la coherencia. Una lástima.


Valoración: 5,5/10


Imagen

martes, 14 de mayo de 2013

Rosalie Blum #2




GUION Y DIBUJOS: Camille Jourdy
EDITORIAL: La Cúpula
PVP: 18,00 €


Tomo tapa blanda. 128 pgs color. 17 x 24 cm.

La gran calidad del trabajo de Camille Jourdy reside no sólo en su irónica ternura y en el profundo estudio psicológico al que somete a sus personajes, sino también en su capacidad para trascender los detalles insignificantes. La historia avanza con una lenta cadencia que permite apreciar el tedio de los personajes, a la vez que observar los múltiples detalles con gran poder evocador y el fino sentido del humor que nos ofrece Camille Jourdy, tanto en la narración como en los diálogos y el dibujo.

Me he tomado la libertad de transcribir, literalmente, el comentario sobre la obra que aparece en la contraportada de la misma. No acostumbro a ser tan descarado, pero me parece una aproximación tan afinada y acertada, que permite descansar mis neuronas aunque sea por una vez.

Esta entrega, Arriba las manos, es la segunda de una trilogía que arrancó con Una sensación conocida . Imprescindible lectura previa, aviso, pues aunque pueden entenderse perfectamente, ambas se complementan una a la otra de manera magistral.

En aquella primera obra, dejamos a Vincent, joven peluquero de vida desconcertante, siguiendo los pasos de Rosalie, en un deambular que le permitió aprender a conocerse más profundamente, aunque sin grandes revelaciones. Ahora, observamos el mundo desde el punto de vista de Aude, sobrina de la señora, una chica que no sabe exactamente qué rumbo tomar con su vida, como se manifiesta en su entorno y su comportamiento. Su tarea será seguir al perseguidor, e intentar desenturbiar sus oscuros y misteriosos motivos.

Una vez más, el uso de Camille Jourdy de la psique de sus personajes, apoyándose siempre en los más mínimos detalles capaz de dibujar, se muestra excelente guía para una historia que no deja de crecer a partir del mínimo absurdo. Los secundarios, nuevamente, dotan de riqueza el escenario, dejándonos estupefactos cuando no maravillados con el resultado.

De seguir así, estoy convencido de hallarme ante una de las mejores historias narradas este año, un drama dividido en tres partes, que solamente puede acabar desvelando las miserias cotidianas de los participantes.


Valoración: 7,5/10


Imagen

Ghost Rider. Autopista al Infierno





GUION: Garth Ennis
DIBUJOS: Clayton Crain
EDITORIAL: Panini
PVP: 12,00 €


Tomo 144 pgs color, tapa blanda con solapas, tamaño 17x26 cm. Colección 100% Marvel. Recopila la miniserie de seis números Ghost Raider: Road to damnation, publicada en EEUU entre 2005 y 2006.

Ghost Rider, más conocido por estos lares como Motorista Fantasma, siempre ha gozado de cierta popularidad entre los lectores, habituales o no, del Universo Marvel. Incluso es el personaje favorito de cierto amigo pammhgero (solo el Cielo conoce el motivo). Puede que ello sea debido a cierta ambivalencia moral de la que nos hace partícipe; desborda crueldad a mansalva para castigar a los malos de turno, el único modo de pasar el código con nota.

Mi relación con el calavera humeante tampoco ha sido muy prolífica. De hecho, solamente me crucé con él cuando, jovencito, buscaba una colección marrullera en la que invertir mi semanada. Morbius y unos moteros competían con Hellstrom por una oportunidad, pero la política editorial marvelita impedía cualquier chance de éxito. Olvido el filme de Cage, pero seguro que la mayoría de vosotros también, por vuestro propio bien.

Ahora me encuentro una nueva aventura del atormentado condenado, conducida nada menos que por Garth Ennis, quien, con todos sus defectos, nunca me defrauda. Propone una historia que resulta familiar, incluyendo un rey demonio dispuesto a liberar legiones demoníacas, y una carrera contrarreloj para evitarlo. Personajes secundarios también reiterativos, como son el demonio cachondo y la arcángel adusta, pero que nunca cansan, y con los que el guionista se siente cómodo.

Pero es Clayton Crain el cebo para que piquemos los incautos, con sus esmeradas ilustraciones tan impactantes que quitan la respiración. Y no es para menos, con una intención inequívoca de llevarnos al huerto en cada una de sus páginas.

No servirá para engancharme a ninguna colección, con un personaje protagonista soso como no hay otro. Pero te hace pasar un buen rato, con esas instantáneas que incluyen legiones demoníacas, y ese enfrentamiento con soldados usados como armas improvisadas, a mamporro limpio. No queda ni uno entero!


Valoración: 4,5/10


Imagen

Dinastía de M




GUION: Brian Michael Bendis
DIBUJOS: Olivier Coipel
EDITORIAL: Panini
PVP: 23,95 €


Tomo tapa dura. 256 pgs color. 17,5 x 26,5 cm. Colección Marvel DeLuxe. Contiene House of M 1-8 USA.

Aprovechando esta edición tan lujosa y tan completa, dentro del formato escogido por la editorial Panini Marvel deLuxe, me he agenciado uno de los crossovers más publicitados y temidos de los últimos años. Francamente, no he leído críticas entusiastas de la saga, pero un amigo de la casa, Poba, acabó convenciéndome de mi decisión última.

Francamente, después de la decepción que me supuso la lectura de Vengadores Desunidos, pocas ganas tenía de meterme en fregados con los Avengers. Sin embargo, la más reciente alegría que me proporcionó Whedon y sus Astonishing X-Men, fueron acicate definitivo para subirme al carro, y experimentar lo que los marvelitas de pro disfrutan de manera cotidiana.

El planteamiento es fantástico, sobretodo para entusiastas de versiones alternativas y giros de tuerca. Hay una tal Bruja Escarlata con el poder de alterar la realidad; si eso no redefine un Universo comiquero, nada lo hará. El caso es que allí está, culpable de los nefastos sucesos acaecidos pocos meses antes, y acumulando un poder exacerbado. Resultado? Proporciona a los mutantes (y a toda la humanidad, qué demonios!) lo que siempre han deseado, poniéndose ella la corona de la fortuna y la felicidad.

Al principio puede asustar la premisa con la que arranca, y el modo en que Bendis la llevará a cabo. Siempre puede acabar convirtiéndose en el clásico What if, sin consecuencias ni trastornos reales. Afortunadamente, juega limpio, y nos proporciona una realidad alternativa, tan fascinante y divertida como cualquiera. Otra cosa es lo que hicieran los guionistas de cada colección con la propuesta, terreno que no piso por ignorancia y falta de criterio.

Dentro de todo lo bueno, pesa el hecho de que, al final, todo se resuelva tras una serie de mamporros inútiles, peleas multitudinarias que no deben faltar en cualquier título Marvel. También echo en falta al Capi, un personaje que tan buen sabor de boca deja a los aficionados últimamente. Finalmente, sorprende ver a un caracter capital para la compañía, como es Spiderman, transformarse en un cero a la izquierda cuando lo someten a la compañía del grupo.

Coipel demuestra entender cómo funciona esto de dibujar cómics, prodigándose en escenas trepidantes o calmas con igual desenvoltura. Corregidme si me equivoco, pero aun siendo más que correcto, no escala a la cúspide de realizadores de la compañía. Al menos tiene el premio de ilustrar este acontecimiento.

Nada volverá a ser lo mismo. Y qué más? Convengo en que, con el tiempo, los muertos resucitarán, los discapacitados regenerarán, y las cosas volverán a ser lo que deben ser, para que las arcas de las editoriales puedan seguir aumentando en capacidad y tolerancia. Larga vida al mutie.


Valoración: 5,5/10



The Sandman Presenta. Los Chicos Detectives





GUION: Ed Brubaker
DIBUJOS: Brian Talbot
EDITORIAL: Planeta
PVP: 8,95 €


Prestigio 96 pgs color, tapa blanda, tamaño 17x26cm. Incluye The Sandman presents: The Dead Boy Detectives Nº1 a 4 USA.

Charles y Edwin nacieron en las páginas de una de las mejores colecciones de los ’90. Coincidieron dos muchachos implicados en un feo asunto, en una de esas escuelas para chicos donde abundan los abusos y las degradaciones. Cuando la Muerte acudió a cumplir el expediente, agobiada como estaba de trabajo, dejó un cabo suelto en la forma de unos chavales que deciden hacerse detectives.

Estoy hablando, naturalmente, de la serie The Sandman, del otrora ilustre Gaiman. No obstante, las aventuras de los fantasmas detectives proseguirían en el gran relato de La Cruzada de los Niños, pero acabarían un tanto aparcadas desde entonces.

Cuando supe de su regreso en una miniserie de la línea Vertigo, no cupe en mí de gozo. Se tomaron su tiempo en Planeta para proporcionarnos su lectura, pero entiendo que no es más que otro caso de deber cumplido, pues de lo contrario este cómic nunca debiera haber visto la luz.

Los chavales se ven envueltos en un caso detectivesco, en el que deberán hallar al hombre que succiona la vida de jóvenes callejeros. Por el camino aprenderán un par de trucos fantasmales, para ir haciendo méritos.

Parece una idea banal para una historia, más aún si el nombre de Brubaker está detrás; no olvidemos que es el mismo hombre que revoluciona el género negro con su serie Criminal. Pues efectivamente, la base es tan trivial como el desarrollo.

Aparecerán un par de caracteres evocativos de los buenos tiempos, como el holandés errante de Johanna Constantine (que no era holandés, por cierto), o la cargante Hettie la loca desde las páginas de The Dreaming. Por lo demás, anodina trama conducida con absoluta desgana, impropia de un talento como el que lo suscribe.

Los dibujos son otro desengaño. A pesar de ser Bryan Talbot el responsable, nunca había visto un trabajo suyo tan distinto de sí mismo. En estos casos, suelen echarle la culpa al entintador, pero tratándose de Leialoha, cuesta mucho de creer.

Alguien debería explicarme, algún día, cuál es el maldito criterio que utilizan para incluir algunos títulos bajo el sello adulto de esta editorial. Hasta entonces, seguiré catalogando estas estrategias como tomaduras de pelo, o lo que es peor, ocasiones perdidas.


Valoración: 3/10

La Estación de las Flechas




GUION: Samuel Stento
DIBUJOS: Guillaume Trouillard
EDITORIAL: Sins Entido
PVP: 19,00 €


Álbum tapa dura. 104 pgs color. 22 x 30,5 cm.

Ha sido la obra ganadora del Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Sins entido 2009. Casi nada. La anterior ocasión, la obra galardonada fue Fueye. Vamos mejorando.

1932: La Mulligan’s Foundation for Youth Education instala, generosa, un expendedor automático de indios en todos los establecimientos educativos norteamericanos.

En la actualidad, una pareja de ancianos, residentes en alguna populosa ciudad española, se hacen con uno de estos frascos, que contienen indios envasados. Pueden ser cheyenes, sioux, apaches, o cualquier otra tribu indígena; en esta ocasión, surgen de la lata un matrimonio con su hijo adolescente.

Poco a poco, se van haciendo a su nuevo hábitat, y no deja de ser sorprendente advertirlos remando el kayak en la bañera. Con el tiempo, forjan una poderosa relación con sus adoptantes, que evolucionará al tiempo que el medio en el que cohabitan. Así, la pequeña residencia acabará adquiriendo proporciones continentales.

Una original y arriesgada propuesta de Samuel Stento, que no se corta a la hora de presentar un panorama de lo más absurdo, con el mérito de evolucionar siempre a un punto cada vez más estrafalario. Concluye con un innecesario planteamiento ecologista, pero que no desentona en absoluto con el contexto de la obra.

Del mismo modo, Guillaume Trouillard se hace partícipe de este arriesgado experimento, explorando los límites del cómic, abordando innovadoras técnicas gráficas y narrativas.

Estupefacto he quedado tras la lectura, de la que todavía no me he recuperado, como tras un sueño de Little Nemo. Simpática y desgarradora, epatante por absurda y por inteligente. Desde luego, con estas iniciativas se demuestra la riqueza del medio, y aplaudo los apoyos recibidos, vengan de donde vengan.


Valoración: 7,5/10


Imagen

Hellblazer. La Brigada de la Gabardina








GUION: John Ney Rieber
DIBUJOS: John Ridgway
EDITORIAL: Planeta
PVP: 7,95 €


Tomo 96 pgs color, tamaño 17x26cm. Recopila la miniserie de 4 números The Trenchcoat Brigade.

Hace un montón de años, Gaiman sorprendía a propios y extraños con una serie aquí cuidadosamente editada por Zinco, en la que los magos más prolijos del Universo DC mostraban a un floreciente Hunter las características básicas de la magia. Si no habéis leido esta historia, ya estáis corriendo a buscarla en vuestra librería habitual.

El hecho es que, en un momento determinado, el bueno de Constantine (efectivamente, esta es su mejor historia en el mundo del cómic), comentaba la irónica situación que comprometía a cuatro hombres maduros con gabardina, solos contra el peligro, ellos contra el mundo. El papel del cuarteto, más allá de lazarillos acompañantes, nunca quedó aclarado por completo, y todos teníamos la sensación que volverían a las andadas. Cuando finalmente sucedió, no cumplió las expectativas, pero no nos adelantemos.

Además de Constantine, tocapelotas profesional harto conocido, formaban el equipo Mister E, un ciego psicópata obsesionado con la pureza del alma, Errante, un fantasma que duda entre el bien y el mal, y Occult, conformado por dos entidades de distinto sexo ocupando el mismo espacio.

Ha pasado el tiempo, y una amenaza une al grupo, aunque no se molestan en concretar los motivos. Van dando brincos por el tiempo y el espacio, para acabar enfrentándose a los demonios interiores de sus compañeros de aventuras. Ello sirve para conocer algo más a estos caracteres, y para justificar los euros invertidos, por no ponerse a llorar. Al final, salvan los papeles, claro está, y el mundo puede prepararse para morir otro día.

Debo reconocer que ansiaba la publicación en España de esta historia, editada en USA hace ya más de una década. Su retraso se debía, ahora entiendo, a la poca calidad que emana la trama parida por un Ney Rieber todavía mosqueado por tener atadas las manos en la serie Books of Magic, que debía catapultarlo, y lo sepultó. Un vaivén insostenido, una errante interpretación firmada por un big boss compuesto de carne putrefacta, el cáncer de la humanidad llamado culpa. Muy mal llevado.

Los dibujos son responsabilidad de John Ridgway, un nombre que ya ha demostrado su valía más de una vez, y sabe acercarse a ese realismo expresivo tan propio de otros maestros como Talbot. Cumple con su parte, no cabe duda, pero resulta insuficiente.

Resulta insuficiente para un aficionado entusiasmado, anheloso por internarse en ese universo mágico tan poco explotado por extraño, y tan poco conocido por peligroso. Cuando finalmente se arriesgan a invertir en el recurso, les crecen los enanos, confundiendo a un lector que sabe distinguir una buena historia compleja de una confusa trama tramposa. Que lo sepan.


Valoración: 4/10

Bone. Rose




GUION: Jeff Smith
DIBUJOS: Charles Vess
EDITORIAL: Astiberri
PVP: 15,00 €


Tomo 160 pgs color, tapa dura, tamaño 17x26 cm.

Jeff Smith creó a los simpáticos personajes de su colección estrella hace ya una tira de años. Las aventuras de Phone Bone y sus amigos en el asediado valle repercutieron a nivel artístico global, y muchos gozamos de ellas gracias a la labor de Dude en nuestro país.

La gozamos y la sufrimos, pues el trabajó le quedó grande a una editorial pequeña, que acabó desapareciendo bajo las exigencias del cruel mercado, dejando incompleta y deteriorada su imagen tras el paso por la industria. Afortunadamente, Astiberri decidió hacerse cargo de la criatura, remozando la colección desde el principio, en diferentes y loables ediciones, y proporcionándonos los especiales publicados en su país de origen.

Esta es la situación que nos ocupa, tras haber leido y reseñado Estúpidas Mostrorratas, dando carpetazo a una serie que prometía excelencias, y acabó atragantándose con una conclusión fallida. El último aliento nos lo proporciona otro número fuera de colección, este Rose, desvelándonos por fin todos aquéllos misterios que envolvían el pasado del valle y sus habitantes.

Os suenan los nombres de Rose Harvestar, su hermana Briar, y el capitán de la guardia Lucius? Si es así, sabes que estamos hablando de la juventud de dichos personajes, en un mundo que parecía más sencillo y agradable. También sabes que jugamos con un triángulo amoroso, hasta el punto de desvelar pasiones y rencillas como para torcer tan buen destino. En eso se reduce buena parte de la trama, y es a lo que deberemos acostumbrarnos.

Charles Vess es el entusiasta dibujante del cómic, auténtico motivo que me impulsó a su lectura, tras recordar sus trabajos en Stardust, o una novela gráfica de poco interés con Spiderman de protagonista. Muy apropiado para algunas labores, se pierde buscando la perspectiva y la relación de espacios. Mejor para los planos abiertos, generales, donde la acción se detenga en su desarrollo.

En general, una obra carente del ritmo requerido, donde echas en falta esos bichitos tan carismáticos que popularizaron una colección ya mítica. Se responden preguntas largo tiempo formuladas de un modo bastante ñoño, aunque no pierde nunca el tono dramático. Un conveniente, aunque de algún modo decepcionante, cierre a la obra emblema de Jeff Smith.


Valoración: 4,5/10


Imagen

As de Pique



GUION: Ricardo Barreiro
DIBUJOS: Juan Giménez
EDITORIAL: Dolmen
PVP: 25,00 €


Libro tapa dura. 224 pgs b/n. 17 x 24,5 cm.

Ya llevo unos cuantos años leyendo cómics, os consta. De hecho, estoy más cerca de los 40 que de los 30, y desde que recuerdo, estoy leyendo tebeos, desternillándome con Bruguera, o creciendo con Cimoc. Lo digo porque soy de esos afortunados que poseen el material original de esta obra, publicado años ha por Toutain. Imaginad entonces mis sensaciones cuando advierto esta reedición.

No se puede negar que es una bonita edición, con más de 200 páginas y unas tapas duras y vistosas, que quedan preciosas en la estantería. Ahora bien, tampoco se han contenido a la hora de marcar el precio de venta, que supera los cuatro talegos de los de antes. Curiosamente, cada uno de los dos tomos recopilatorios que comprende la vieja edición marcaba quinientas pesetillas de nada, y lo que es más importante: contenía material que ahora ha desaparecido en el limbo.

Con ello no quiero decir que el resultado sea defectuoso; tan solo que después del desembolso, resulta que no tienes en absoluto todo el material publicado originalmente. Ahora bien, debido a la dificultad de recuperar el primigenio, no queda mal como regalo, apropiado en estas benditas fechas, sobretodo si el destinatario está interesado en la Segunda Guerra Mundial, o mejor, es aficionado al videojuego Blazing Angels.

Dicho esto, la paginación está alterada, y nos topamos con la historia de la muerte del pisaverde capitán Liston Fox antes de la historia en la que efectúa una misión de rutina. Un poco más de vista por parte de la editorial se agradecería, teniendo en cuenta el dispendio económico.

En lo que se refiere al contenido del volumen, poco que decir. Rescatado el género bélico, al más puro estilo Hazañas Bélicas, con actuaciones nobles y valientes, poniendo por encima de la bandera solamente a Dios, pero respetando la camaradería propia de los soldados que comparten destino. No se escapa el tono antibelicista del argentino Ricardo Barreiro, inspirado por su coetáneo Oesterheld, acentuando el auténtico aspecto de la guerra, reflejado en los inocentes que más la padecen.

El auténtico motivo que impulsa a la lectura de este cómic es, sin lugar a dudas, el dibujo de un Juan Giménez todavía muy joven. Su compromiso le lleva a investigar el último detalle de las naves de guerra, siendo su conocimiento algo más que una arraigada afición.

He pasado buenos ratos surcando los cielos de la alemania nazi con un bombardero americano, desafiando las leyes de la gravedad y de la más absoluta lógica, manteniendo en el aire una bestia de varias toneladas surcada de impactos proyectiles enemigos. Alguien sabe conectar el piloto automático?


Valoración: 7/10


Imagen

El Bibendum Celeste

wrapimgGUION Y DIBUJOS: Nicolas de Crécy
EDITORIAL: Ponent Mon
PVP: 38,00 €


Álbum tapa dura, 24x32 cm., 200 pag., color. Recopila los tres números franceses.

En el eterno debate que rodea al mundo del cómic, sobre la preponderancia del dibujo o del guión, siempre me inclino a favor de la segunda opción. Personalmente, me nutro de las buenas historias, y otorgo menos importancia a la labor de las ilustraciones. No obstante, cito las palabras de un buen amigo mío, cuando dice que “un buen dibujo ayuda a crear un buen cómic, pero un mal dibujo puede estropear un buen cómic”.

Nicolas de Crécy es un nombre muy relacionado con su muy particular y excelso talento artístico. Por ese motivo, contemplar cualquiera de sus trabajos puede ser suficiente para alcanzar el éxtasis cultural. Visualmente, situa el listón en un nivel muy alto, y en efecto, justifica la adquisición de su material por el goce que otorga al lector. Aquí hallaremos todos los elementos que desarrollará en su obra que estaría por venir.

Todo este rodeo previo a mi apreciación, viene dado a que me gustaría recomendar efectivamente la lectura de este libro, pero no me resulta sencillo cuando la historia padece controvertidos impedimentos. Acostumbra a suceder cuando se dilata la conclusión de una obra a lo largo de los años, lo que parece probable, pero me veo incapaz de corroborar con la nula información que incorpora mi ejemplar. Tirón de orejas a la editorial, el enésimo, incapaz de incluir algún tipo de material informativo a pesar de tratarse de una edición integral. Se les llena la boca con esa palabra, pero se limitan a copiar y pegar, sin añadir material adicional de ninguna clase.

Si eres capaz, no obstante, de superar la primera parte de las tres que consta el volumen, disfrutarás con un segundo tomo más ameno y comprensible, igualmente ácido y comprometido. Finalmente, la tercera y última parte del conjunto, cierra de manera espléndida el metafórico experimento del autor, y nos hace partícipes de su gran broma pesada.


Valoración: 7/10


Imagen

Plagio

wrapimgGUION: Hernán Migoya
DIBUJOS: Joan Marín
EDITORIAL: Norma
PVP: 22,00 €


Tomo tapa dura, 18x25 cm., 272 pag., B/N. Colección Nómadas nº45.

Lejos de tratarse de un memorándum sobre la copia, o la fraudulenta atribución de una obra ajena, Plagio hace referencia a una práctica delictiva habitual en Sudamérica: el secuestro expreso. Consiste en raptar a un desgraciado, sonsacarle cuatro cuartos a la familia, y liberar la presa o su cadáver en cualquier calleja maloliente de la ciudad.

Y no una ciudad cualquiera. La acción tiene lugar en Lima, capital peruana, antro en el que cohabitan elementos degenerados propios de un vertedero. La delincuencia habitual sólo puede competir con la corrupción generalizada, en una región tan segura como el canto afilado de una mesa. Nunca he ido de vacaciones, y no me encontrarás allí ni de casualidad.

Subtitulada El secuestro de Melina, porque fue esta chica de apenas 18 años quien sufrió tan traumática experiencia a finales de los ’90. Hoy, Hernán Migoya, su actual marido, pone manos a la obra para transmitirnos el drama experimentado por la muchacha, y sus sufridos familiares, quienes padecieron igualmente a lo largo de los tres días que duró el secuestro.

La labor de documentación es inmaculada, lo que permite que seamos partícipes de toda la angustia vivida, y hubo para repartir. Cuando ha necesitado echar mano de transcripciones textuales, no ha dudado en hacerlo, pues a pesar de perder cierto ritmo, otorga una creciente ansiedad a la trama que no debemos obviar.

Perdemos un tanto el oremus debido a la inevitable transcripción de vocablos. No importan las zarandajas que nos vendan en la escuela: el castellano no es la lengua utilizada en el continente sudamericano. Es otro idioma, y se ha intentado adaptar a nuestro entendimiento, sin perder el sabor autóctono original. Andamos tan extraviados, que nos distanciamos de los hechos que tienen lugar en la página, y eso no ayuda en la inmersión que requiere la historia.

Los dibujos de Joan Marín tampoco ayudan a aclarar los elementos que intervienen. Los individuos acaban siendo demasiado parecidos, y cuando tienes identificado al tipo de la barba, de repente se afeita, o engorda, o se pone gafas, y se convierte en otro personaje de la historia.

Basada en una historia real, este libro no hace más que aumentar la leyenda creativa del señor Migoya, destapada cuando una obra de su autoría removió los cimientos de algún ministerio. Ahora, su proximidad sentimental a la protagonista intensifica el tono de este último trabajo, que se beneficia de ello.


Valoración: 6,5/10



Imagen

Fábulas #18. Cachorros en la Tierra de los Juguetes

wrapimgGUION: Bill Willingham
DIBUJOS: Mark Buckingham, Shawn McManus
EDITORIAL: ECC
PVP: 15,95 €


Tomo tapa blanda. 17x26 cm., 176 pag., color. Recopila Fables núms. 114-121 USA (2012).

No tengo por costumbre reseñar colecciones regulares, de esas que aparecen en el mercado dos veces al año. El motivo es pura optimización, pues acabaría repitiendo mis palabras, reiterando una y otra vez las mismas ideas, expuestas en el mismo orden. Prefiero esperar disponer de la colección completa, y optar por una reseña que cierre los conceptos regalados por la serie. Pero por supuesto, dispongo de suficientes excepciones para confirmar dicha regla, y Fábulas es una de ellas.

Poco añadiré en esta ocasión, más que algún apunte circunstancial sobre el argumento de la trama. En este tomo, nos concentramos en una de las hijas de Lobo, ansiosa de encontrar su lugar en el mundo, lo que la conducirá a uno de los extremos más lóbregos del ancho universo. Allí, infinidad de juguetes rotos esperan la llegada de una salvadora, una reina que unirá los pedazos e imprimirá esperanza a los descartados; y harán lo necesario para que Therese sea su candidata.

Muy plomizo el ambiente, que sirve para justificar la opresora atmósfera de tan triste región. Este elemento será el mejor conseguido, aunque suponga terminar deprimido tras la lectura del ejemplar. Nuevamente, el tándem Willingham y Buckingham demuestra su saber hacer, y el dominio sobre la página.

El resto de subtramas están apenas trazadas, y es que la amargura del relato obliga a apartar posibles distracciones. Hincapié en el amanecer de un nuevo lado oscuro, de difícil aceptación teniendo en cuenta el potencial y el recorrido de muchas fábulas, ya curtidas. Inciso aparte la trama de nuestro extraviado mico en el mundo de Oz, ilustrado por uno de mis favoritos, McManus. Una pena que no se recopilen sus páginas en un extremo, para disfrutar de carrerilla con estas aventuras, de todos modos algo descafeinadas en esta ocasión. Te recomiendo que lo hagas si disfrutas de la oportunidad.


Valoración: 6/10


lunes, 29 de abril de 2013

RIP Rest In Peace

wrapimgGUION Y DIBUJOS: Felipe Almendros
EDITORIAL: Random House Mondadori
PVP: 18,00 €


Libro tapa blanda con solapas, 18x26 cm., 192 pag., color.

Un consejo gratis de parte de un lector económocamente agobiado: no visiten las bibliotecas. Yo puedo decir que, en esencia, vivo en ellas, y no es un desahogo monetario ni mucho menos. Descubres casi por azar nuevos estilos, vanguardistas propuestas, varios pasos más allá del manido héroe en mallas. Y es entonces cuando adviertes la necesidad de adquirir el producto, y que forme parte de tu creciente colección personal.

Así llegó RIP Rest In Peace a mis manos, ni más ni menos. Una obra muy muy personal de un tal Felipe Almendros, aunque en la portada el trabajo se le atribuye al señor Alfonso Almendros, una particularidad inherente a la trama que no me apetece desvelar ahora mismo. Una primera impresión, tras ojear el ejemplar, puede confundirnos, o revelarnos la auténtica naturaleza del cómic: ambas sensaciones son naturales y coherentes, cohabitantes la una con la otra, con lo que de momento no conviene entrar en pánico.

Esa primera revelación tiene su origen en el estilo artístico, si puede llamarse así. Mi sobrino pequeño dibuja mejor, podría decirse. Incluso yo lo haría mejor (bueno, yo no). Eso demuestra que no es necesario conocer los vericuetos del arte para expresar el genio que duerme en el fondo del alma (palabras robadas de un auténtico poeta).

El argumento no es complejo, tampoco. A modo autobiográfico, escarbando en la profunda psique enferma del autor, nos explica su agorafobia producto de algún feo trauma infantil, que no se obcequen, terminaremos por comprender. Ahora, no obstante, debe abandonar la seguridad de las paredes que lo encubren, y para salvar la vida de su querida hermana, está obligado a matar sus miedos e inseguridades, cual heróica epopeya clásica.

Ese viaje trascendental al interior de sí mismo, su interpretación en papel, y compartir tales fantasmas con el lector, nos convierte en el voyeur perfecto, confidente sorpresa y espíritu omnipresente, parte de la medicina que acabará por beneficiar tanto a la historia como al propio narrador.

Acepto que no es lectura para cualquier paladar, pero tampoco tolero que el miedo o superstición de lector novel impida disfrutar de esta pequeña obra maestra. Para cualquiera que sepa ver en otras dimensiones, más allá de los límites de la viñeta, y cual Cutlass arremeta aventuras sin par en un mundo de monigotes, recomiendo este agradecido tebeo. Y no lo hago a menudo.


Valoración: 9/10


Imagen

El azul es un color cálido

wrapimgGUION Y DIBUJOS: Julie Maroh
EDITORIAL: Dibbuks
PVP: 18,00 €


Tomo tapa dura, 17x24 cm., 160 pag., color.

Muchas son las propuestas artísticas destinadas a reflejar un comportamiento humano, un movimiento cultural o fenómeno social, para su mejor entendimiento, y posible transmisión a través de dichos medios, alcanzando así un amplio espectro de destinatarios probables. En esta obra, se dan dos circunstancias susceptibles de dicho tratamiento, que componen asímismo su esqueleto y esencia.

Por un lado, el desarrollo de una muchacha, su transición de niña a adolescente, implicando multitud de factores incidentes en su persona. El ambiente habitual propiciado por un entorno familiar estable, núcleo de nuestra civilización. También el muy importante efecto de las amistades juveniles, muchas de las cuales se prolongan durante toda nuestra vida, dejando huella indeleble en nuestras personalidades.

Por otro lado, el nacimiento de una atracción sentimental, tan habitual durante los años de explosión hormonal; la circunstancia que inclinará esta historia de manera radical, es que se trata de un amor homosexual, el que surgirá entre nuestra protagonista, y otra chica ajena a su mundo, más segura de sus propios sentimientos. El modo en el que se desarrollará esta relación marca la pauta para este cómic.

Nada que objetar hasta aquí, por supuesto. Es entonces cuando empiezo a leer, y me encuentro en un campo abonado de tópicos, con lo que me cuesta avanzar sin embadurnarme. Los personajes parecen extraídos del manual del mediocre narrador: el mejor amigo gay confidente, la chica andrógina y artística, la madre horrorizada y el padre escandalizado, la mala amiga que se indigna cuando conoce la situación… Podría seguir, pero ya os hacéis una idea.

A esta colección de panolis calcados del susodicho manual, se suman las frases típicas y tópicas que no encuentras, pero esperas escuchar en boca de cualquiera implicado en dicha situación. Si esto fuera fútbol, diríamos que no hay enemigo pequeño, y nos quedaríamos tan panchos. Es evidente que quien pone voz a estos personajes son otros, nunca ellos mismos, y así se hace factible el artificio con que se ha realizado este trabajo.

No todo es negativo. El arte de Julie Maroh es efectivamente agradable, aplicando un buen uso del tono y los grises para crear relieve, sin olvidar la intención original de representar sentimientos. El color aparece cuando debe, dotando de originalidad la página, sin desencajar en ningún momento. Solamente por el placer que proporciona a la vista puedo salvar este volumen del olvido más absoluto.


Valoración: 4/10



Imagen

Atar Gull

wrapimgGUION: Fabien Nury
DIBUJOS: Brüno
EDITORIAL: Dibbuks
PVP: 18,00 €


Tomo tapa dura, 20x28 cm.,98 pag., color.

Novela gráfica escrita por un tal Fabien Nury, autor de Yo Soy Legión, e ilustrada por otro amigo, autoproclamado como Brüno. Digo esto por la escasa, mejor nula información contenida en el álbum sobre la pareja de autores. Resulta muy habitual enmarcar un cómic en unas bonitas tapas duras, impreso en papel de calidad, y puesto a la venta a un precio justo, pero exorbitante. Todo ello, no obstante, obviando biografía y obra de los artistas implicados. Sirva esta breve reseña como denuncia gratuita a este cada vez más habitual comportamiento por parte de las editoriales.

Dicho esto, indicar que Atar Gull referencia al nombre del protagonista, un tipo enorme, nacido y criado como hijo de jefe tribal en algún rincón del África negra. Cazado y vendido como esclavo en esa época oscura para las grandes fortunas europeas, vergüenza y oprobio para cualquier comerciante próspero que se dignase a ejercer dicha profesión.

Pero en verdad la historia no versa sobre él. En su primera parte, la obra se concentra en el modo en que traficaban con seres humanos: cómo eran cazados, vejados, y transportados cual ganado, para ser finalmente vendidos los pocos que resistían tamañas penalidades. Contamos con la aparición de un personaje fascinante, dedicado al tráfico de esclavos, cuyo siniestro atractivo concentra la atención del lector durante la mayor parte del pasaje.

La segunda parte es la historia de una venganza. No es la primera vez que puedo leer sobre un esclavo enfadado que arremete, poco a poco, contra los intereses de su amo en las plantaciones caribeñas, pero admito que es una historia siempre fascinante cuyo desenlace me interesa conocer. Tampoco en esta ocasión me defrauda.

Me ha sorprendido el modo en que me han acercado esta fábula. Con esmero, sin olvidar detalles escalofriantes, bailando con personajes y situaciones reconocibles, pero también sorprendentes. El dibujo es muy moderno, obviando detalles, muy colorido y simpático para un cuento infantil, difícil de aceptar para una trama tan adulta y desagradable; no obstante, funciona estupendamente, y se convierte en la sorpresa del año.


Valoración: 7,5/10



Imagen

Tumor

wrapimgGUION: Joshua Hale Fialkov
DIBUJOS: Noel Tuazon
EDITORIAL: Norma
PVP: 18,00 €


Tomo tapa dura, 22x14 cm., 240 pag., B/N.

Frank Armstrong está hecho polvo. Desde la primera viñeta, salta a la vista que está acabado, es aperitivo para los carroñeros. Su aspecto demacrado e inválido casa con el decorado de un hospital, mucho más que en el entorno de un detective privado al uso. Pero no es una herida de bala que lo ha hospitalizado, no esta vez. El causante es un feo tumor que crece vigoroso en su propio cerebro.

Tiene las horas contadas, naturalmente, pero lo más sintomático de este cáncer en particular, son la gran desorientación que provoca, así como el desconcierto espacial y temporal que padece nuestro amigo. En el poco tiempo de que dispone, se empeñará en salvar a una joven de su peligroso padre, compensando así un terrible error de su pasado, que todavía le atormenta.

Fialkov se entromete con el género negro, que tan poco familiar le resulta, provocando en el protagonista y el lector un desconcierto absoluto con respecto a la historia que se desarrolla. La confusión de nuestro héroe la traslada de manera muy hábil a través de la página, pero sin que perdamos el hilo conductor de la trama, algo que debemos agradecer, tan fácil parece caer en la vorágine que se empeña en provocar.

Tuazon es el artista que traslada el experimento al papel. Como es habitual en el género negro de las últimas tendencias, el dibujo es muy abocetado, riguroso y directo, con esas perspectivas algo forzadas que tan bien le sientan. No es agradable fuera de su contexto, pero debo admitir que está calando (a mi pesar) en la conciencia de los habituales aficionados al noir.

A pesar de que la edición de Norma no es de mi agrado, incluso dentro de su lujosa presentación, debo reconocer que incorpora una buena cantidad de material extra, todo suculento y apetitoso: bocetos, entrevistas, documentos, incluso un redactado sobre el pasado del protagonista, que nos permitirá conocer mejor la trama una vez finalizada la lectura.

Y así son las cosas. Esta es la historia de cómo morí. De todas las cosas que hice mal. Y de la única que he hecho bien.


Valoración: 6/10


Imagen

1985

wrapimgGUION: Mark Millar
DIBUJOS: Tommy Lee Edwards
EDITORIAL: Panini
PVP: 16,00 €


Tomo 160 pgs color, tapa dura, tamaño 17x26 cm. Colección Marvel Deluxe. Contiene Marvel 1985 1-6 USA (2008).

Una advertencia para los habituales: si bien se trata de una reseña de la obra 1985, publicada muy recientemente por Panini, yo poseo las tristes grapas con las que la editorial marcaba sus contundentes pasos en nuestro país. Y no eran baratas, las bastardas, pues cada tebeo de las narices rondaba las 600 cucas (y fueron tres en total), unos precios muy lejos de los populares marcados en la década dorada; y te sisaban portadas, los listos. Espero que hayan corregido tales deficiencias en esta última versión, pero no puedo corroborarlo.

La historia del chico malo de la Marvel, Millar, postulaba la posibilidad que el universo 616 (he acertado?), pudiera relacionarse con el nuestro, aburrido y mediocre. Los villanos de toda la vida se colarían en nuestros barrios, creando el caos y la destrucción (es lo que hacen para ganarse la vida, sin preocuparse por molestas motivaciones). En medio de la singularidad, un niño avezado en los asuntos superheroicos, típico ejemplo de mocoso entrometido que cree todo gira a su alrededor, pero en realidad llega cuando el asunto ya está encauzado. Los ’80, claro está.

El guionista había tramado un plan maligno: elaboraría el tebeo mediante imágenes reales, como una fotonovela. La sensatez acudió en su ayuda, a tiempo de evitar que miles de aficionados a los supers advirtieran la facha de unos tipos reales en pijamas coloridos, y adquirieran sentido de la vergüenza ajena, lo que les obligaría a despertar, y abandonar la senda de los Marvel Zombies. La alternativa fue un tal Edwards, que debía reflejar las diferencias entre el mundo real, y el de dos dimensiones; sale bien parado, pero se pierde buena parte de la épica que acompaña a los héroes.

Hay dos elementos que quiero destacar de esta obra, y que me han llamado la atención por encima de otras particularidades: el primero es el gran contraste entre el mundo real y el fantástico, hasta el punto que auténticos milagros aquí, allá pueden pasar desapercibidos, tolerados como un ejemplo más de com portamiento o suceso extravagante apenas. No pierde, entonces, el universo imaginario parte de su magia esencial?

El otro elemento es sin lugar a dudas la crueldad de los villanos. En este nuestro mundo, libres de la amenaza de los héroes, dan rienda suelta a sus psicopatías, demostrando hasta dónde pueden llegar, y debo reconocer que me he sorprendido. Además, elegían demoler edificios ocupados, habiendo alguno disponible en construcción.

No se trata de una obra maestra, que ocupa un lugar privilegiado en nuestras lecturas soberanas. En verdad, para muchos puede tratarse de una lectura olvidable, pretenciosa en exceso, que no explota lo suficiente el momento más trascendente de cualquier aficionado al cómic: el encuentro personal con sus héroes de leyenda. Pero no me pueden discutir que tiene algo, un pedazo de la magia habitual de las historias que nos regocijaron en los ’80, para los que tengan la suerte de recordarlos. Solamente por eso, merece la pena dedicarle cierto tiempo en nuestra butaca de lectura, y regodearnos con la experiencia.


Valoración: 6/10


Imagen

Locke & Key #4. Las Llaves del Reino

wrapimgGUION: Joe Hill
DIBUJOS: Gabriel Rodríguez
EDITORIAL: Panini
PVP: 16,95 €


Tomo tapa blanda con solapas. 160 pgs color. 17 x 26 cm. Contiene Locke & Key vol. 4: Keys to the Kingdom 1 al 6 USA (2010).

Ya disponible el cuarto volumen de esta colección, que situo entre las más interesantes en el mercado, y no de manera gratuita. Una historia fabulosa y adictiva, que cuenta, además, con un muy alto nivel gráfico, algo que comienzo a valorar en su justa medida a estas alturas.

Lo menciono porque ahora se acaban las sutilezas y subterfugios en la trama. Hasta el momento, tenían relevancia las nuevas llaves (en eso consiste el invento, por cierto) que se descubrían en la casa. Cada llave guardaba un secreto, un truco de magia fascinante que hacía la vida de la familia Locke más peligrosa. Eso potenciaba infinitas posibilidades en cada entrega, hasta la publicación de este ejemplar.

Todo va a desbordarse, por fin. Ahora lo ves, ahora no lo ves, ahora hay multitud de nuevos artefactos que forman parte del juego. En un mes, febrero de 2012, asistimos a un carrusel de fantásticas propuestas dignas del espectacular Joe Hill. Y por si eso fuera poco, la labor detectivesca de los personajes dará sus frutos, provocando que se acelere el pulso del lector, así como la inevitable conclusión anticipada de la colección. Y no quiero obviar las primeras páginas del volumen, homenajeando la labor de Bill Waterson.; juraría que incluso toma prestadas las palabras del pequeño Calvin en una ocasión.

Y ahí es donde más se advierte la prodigiosa diversatilidad de Gabriel Rodríguez. No me canso de alabar sus virtudes en cada entrega, ni tampoco de señalar sus apuradas trampas de profesional cuando tiene oportunidad. Pero es tanto el despliegue de talento y trabajo en estos cómics, que poco me importa. Y en esta última ocasión, su participación es, si cabe, aún más importante.

Un cómic de terror? No te quepa ninguna duda que, incluso, puede reformular la definición que en su día ocupara el insólito Swamp Thing del maestro inglés. Aunque no ha fraguado su adaptación a serie televisiva, espero pueda encontrar su hueco como producción cinematográfica, y así pueda llegar la historia a todas aquellas personas que no entienden el cómic como medio de difusión artística.


Valoración: 8/10



Imagen